San Juan de Pasto, Nariño. Foto: Juan Ignacio Rosero.

 Siendo un lugar de encuentro y cruce de caminos triétnicos, Pasto es un excelente
destino de turismo diverso; con sus rutas de patrimonio cultural e histórico, artístico, artesanal, arquitectónico, pertenencia natural con sus reservas de flora y fauna, experiencias agroecológicas, gastronómicas, recreativas, de descanso o de aventura, conjugado a esto con la amabilidad y calidad humana de su gente, brindan la confianza para disfrutar el placer de vivir cada atractivo, contando además con adecuados servicios de atención hotelera que hacen que los/as turistas se sientan como en casa.

Pasto en un día

Qué tal si empezamos la jorna da con un delicioso café de la variedad caturra cosechadoen las montañas cafeteras del norte de Nariño, catalogado como uno de
los mejores del mundo, naturalmente como inicio de un buen desayuno. La bebida puede ser acompañada de unas deliciosas empanaditas de añejo o de harina, quimbolitos humeantes, envueltos de choclo con queso o con un pambazo y queso tierno. Esta prodigiosa región está abastecida de gran variedad de frutas tropicales que pueden consumirse solas, picadas como abrebocas o en jugo.

Empanadas de añejo Foto: Historia Sabor y Juego

Si eres de espíritu religioso y quieres agradecer a Dios por el nuevo día o admirar la majestuosidad, belleza y arte religioso del siglo XVIII, nuestras iglesias están abiertas desde las seis de la mañana, el recorrido se puede hacer caminando porque realmente están cerca una de otra en el centro histórico de la ciudad. Una vez revitalizado el espíritu y con las vitaminas del desayuno puestas, podemos iniciar visitando los principales sitios de interés histórico y cultural de la ciudad como son los museos, donde nos acercaremos a las expresiones artísticas y costumbres de la región.

Templo San Juan Bautista, San Juan de Pasto. Nariño

Se acerca la hora del almuerzo y como entre gustos no hay disgustos, la gastronomía brinda una gran variedad de platos regionales e internacionales. Cualquier decisión es buena porque se cuenta con una buena oferta de restaurantes. Después de almorzar podemos salir de la ciudad y visitar los diferentes corregimientos en donde el campo y la tranquilidad están presentes en cada uno de ellos, destacándose El Encano, donde se encuentra la majestuosa Laguna de la Cocha, ubicada a treinta minutos de Pasto, hacemos un recorrido en lancha, visitamos el Santuario de Flora y Fauna de La Corota o alguna de las veredas que rodean la laguna para tomar un hervido, admirar la riqueza natural y/o disfrutar de una deliciosa trucha ahumada, frita, a las finas hierbas o al ajillo. De regreso a Pasto podemos visitar los talleres de artesanos/as porque turista que se respete no puede dejar de llevar recuerdos y qué mejor recuerdo que una artesanía local. La agenda ha sido apretada pero la noche es aun larga para disfrutar de otro plato típico de la región, el cuy, acompañado de un Aguardiente Nariño, una buena charla, música andina o un divertido juego de sapo.