El Pacífico colombiano está lleno de historias fascinantes de lucha y sacrificio, una de ellas es la de una mujer que logró, a fuerza de perseverancia todo lo que se propuso y más, hasta convertirse en lideresa defensora de las causas sociales, modelo,                y escritora.

Nila Del Socorro Castillo Rodríguez, nació en Barbacoas, pero se crió en Tumaco. Luego de terminar su bachillerato llegó a trabajar en el Hospital “San Andrés” en 1977, y aunque no tenía formación para el oficio, su iniciativa y habilidades la llevaron a trabajar como enfermera, lo que le permitió conocer el sufrimiento de muchas personas y la motivó a pedir que la ubicaran en un puesto donde pudiese escuchar y hablar con la gente, darles un acompañamiento más humano. Fue así que pasó a desempeñarse en la oficina de trabajo social, donde descubrió su pasión:               ayudar a otros.

Ahorró para poder estudiar, y cuando tuvo el dinero - en 1982- viajó a Bogotá con el corazón roto y al mismo tiempo alegre: dejaba a su pequeño hijo, pero cumplía su sueño de ser universitaria, de convertirse en profesional. Cuando terminó sus estudios regresó a Tumaco para trabajar con Corponariño, y estando allí el director del Hospital le pidió que regresara a ese lugar que la había motivado a convertirse en una de las primeras trabajadoras sociales de la población, y donde la necesitaban             con urgencia.

Se reconectó con las historias de vida de las mujeres y hombres tumaqueñas/os, la mayoría muy duras. Entre los muchos casos que conoció, recuerda el de una niña que le pidió ayuda porque su propia madre quería que tuviera relaciones con su pareja -es decir el padrastro-, y así poder tener un bebé que luego criarían como su hermano. También el de una docente que llegó al borde de la muerte con siete heridas de cuchillo propinadas por su pareja, y quien milagrosamente logró sobrevivir. A ambas, como a muchos otros, les ayudó a escapar del infierno que vivían, porque así es ella, nació para ayudar.

Y por eso, a pesar de haber tenido muchas oportunidades para construir un futuro en otro país, como ella misma dice, “Me negué, nunca me vi trabajando en otra parte sino con mi gente, eso es lo que me llena.

La historia de Nila hace parte del documental "Anónimas Extraordinarias", ganador del premio India catalina

Rechacé varias propuestas de trabajo y de matrimonio, porque siempre tuve claro que no quería que nada me desviara de ese camino que elegí y que le da sentido a mi vida”.

Pidió que la ubicaran en un puesto donde pudiese escuchar y hablar con la gente, darles un acompañamiento más humano. Fue así que pasó a desempeñarse en la oficina de trabajo social, donde descubrió su pasión: ayudar a otros.

Al tiempo que trabajaba y sacaba a sus hijos adelante (es madre cabeza de hogar), se especializó en Planeación y Gestión del Desarrollo Regional, y en Orientación Educativa y Desarrollo Humano. Su historia ha sido resaltada en varias ocasiones, por ejemplo, hizo parte del documental “Anónimas Extraordinarias” de Señal Colombia -ganador del premio India Catalina-, y también de la pieza titulada "Y Yo Levantó Mi Voz" del Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia y la Diócesis de Tumaco.

La huella de Nila, y a través de ella, de la mujer nariñense, está en todas partes: fue secretaria de la Casa de la Cultura de Tumaco, es miembro activo de la Casa de la Memoria de Tumaco, y del grupo "Nariño Somos Todos", fue nombrada como el Personaje Más Social del Departamento de Nariño, Personaje del Año de San Andrés de Tumaco, y Mujer del Año del Departamento de Nariño. Esos son solo algunos de los numerosos reconocimientos y condecoraciones que ha recibido esta mujer que gracias a su estampa es también modelo de la agencia “La Perla del Pacífico”.

Y es que Nila no para. Ahora, siendo una mujer jubilada apoya con su fundación “Nañito Corazón”, ayuda a niños con cardiopatías cuyas familias no pueden solventar tratamientos, cirugías, traslados y hospedajes en la búsqueda de una cura. “Con la fundación hemos logrado ayudar a muchísimos niños, llevándolos a Bogotá y hasta a Estados Unidos para que reciban el tratamiento que necesitan. Trabajamos con el programa Corazón a Corazón y el Hospital Cardio Infantil. Para mí lo más importante es la vida de ellos, por eso peleo incluso con los propios familiares cuando se oponen a que el niño sea operado”. La única ocasión en que Nila paró su maratónica carrera, lo hizo en contra de su voluntad. Afectada por Miastenia Gravis -una enfermedad neurológica-, estuvo en coma durante dos meses y medio. Los médicos quisieron desconectarla en tres ocasiones, pero su hermano se negó, sabiendo que ella estaba luchando, y venció.

"A las mujeres les digo que la clave para lograr sus metas es querer alcanzarlas de corazón y creerse capaces. Hay que tomar las oportunidades como, y cuando se presentan. Si somos capaces de verlas y aprovecharlas, tenemos el            éxito garantizado.”

También es poeta, escribió el libro titulado “Reencuentro con mis ancestros”, ha hecho parte del Gran Encuentro Mundial Virtual de Poetas, pertenece a la Fundación de Escritores del Pacífico Colombiano, al Nodo de literatura “Somos Oralidad Pacífico”, y al grupo “La Marea Literaria” de Tumaco. Así mismo, participó en el III Encuentro de Mujeres a la Luz de la Palabra, está incluida en el libro “Antología de Mujeres Poetas Negras” de la Biblioteca de Escritores Negros del Ministerio de Cultura, y estuvo en el XI Taller Latinoamericano para la Transformación Docente en Lenguaje de la Universidad de Villa María en Córdoba, Argentina.

Durante el aislamiento comparte sus inspiraciones en sus redes, recientemente inició un homenaje a las canas, abriendo un espacio para escribir sobre ellas semanalmente en su perfil de Facebook. Tiene un proyecto literario en su cabeza que espera iniciar muy pronto: “Desde hace años tengo la intención de escribir un libro donde contaré todas las experiencias de mi vida, las historias que he conocido, ¡Tengo mucho qué contar!” afirma emocionada con una enorme sonrisa.

Su mensaje es contundente: “Todos los seres humanos somos poderosos. A las mujeres les digo que la clave para lograr sus metas es querer alcanzarlas de corazón y creerse capaces, haciendo los sacrificios que sean necesarios. Si hay voluntad, nada se los impedirá, ni los hijos, ni la pobreza, ni la discapacidad. Hay que tomar las oportunidades como y cuando se presentan, si somos capaces de verlas y aprovecharlas, tenemos el éxito garantizado.”