Foto: Borja Paladini Adell.

Más allá de regalar flores, bombones y festejar, debemos recordar que se trata de conmemorar la lucha de nuestras antepasadas para disfrutar de los derechos que tenemos ahora y para reclamar los aún no conquistados. Esa lucha ha sido posible
gracias al Feminismo, movimiento que promueve la igualdad entre hombres                    y mujeres.

¿Qué ha logrado el Feminismo? Mientras que hace cien años tan sólo en Nueva Zelanda, Australia y Finlandia las mujeres podían ejercer su derecho al voto, en la actualidad se ha conseguido prácticamente en todos los países del mundo. Y, además, cada vez vemos a más mujeres dirigir países y ser elegidas en los Gobiernos locales. Por otra parte, se han logrado notables derechos jurídicos, que se han igualado a los que disfrutan los hombres. También los movimientos sociales, como el indígena, campesino, LGBTI, etc. dejaron de ser exclusivos para hombres, y cada vez más vemos a mujeres en sus filas, al igual que ocurre en el campo empresarial. Uno de los mayores flagelos hacia las mujeres, la violencia, tanto física como psicológica, a manos de sus parejas o exparejas ha dejado de ser un asunto netamente privado, silenciado, para convertirse en un problema de Estado, que debe velar por la integridad de las víctimas. Por ello, en muchos países existen leyes que protegen a las mujeres que la sufren. En este sentido, Colombia dicta en 2008 la Ley 1257 contra la violencia hacia las mujeres, que se diferencia de la violencia intrafamiliar en que trata todas las violencias contra las mujeres por el solo hecho de ser mujer.

Muchas mujéres de hoy en día estudian, trabajan dentro y fuera del hogar, y son capaces de compaginar su vida laboral, familiar y personal, no sin un gran esfuerzo.
Sin embargo, un mundo equitativo se caracterizaría por tener el mismo número de mujéres que de hombres en la política, en las empresas, en los libros de Historia, mujéres que no sean maltratadas ni violentadas, mujeres que no vean obstaculizados sus sueños por tener sobrecargas de responsabilidades en la familia. Un mundo donde las mujéres sean iguales al hombre.

El ocho de marzo reconoce a todas las mujeres, de Colombia y del resto de mundo, pobres y ricas, de todas las razas y clases sociales, de todas las orientaciones e identidades sexuales, religiones, culturas, tengan o no alguna de las llamadas discapacidades. La equidad aún no se ha conseguido, pero es el camino donde sin duda avanzamos con paso firme. Con la igualdad de la mujer, la sociedad avanza,en beneficio de todos y todas. Y, más allá del ocho de marzo, debemos entender que este reclamo de derechos debe ser una constante todos los días del año. Si en cien años tanto se ha conseguido, ¿qué nos hace pensar que necesitamos otro siglo para lograr una sociedad donde todas y todos estemos incluídas/os?