Maestro José Eduardo Ordóñez,

El Carnaval del recuerdo asoma timorato, aunque altivo, con sus imágenes llenas de añoranza, en este ciclo en el que ostenta el reconocimiento como Patrimonio
Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco, para ofrecernos en sinopsis, una de sus páginas evocativas del antaño del 6 de enero. Protagonista como lo fueron Alfonso Zambrano, Manuel Estrada, Los hermanos Narváez, Servio Tulio Torres, Lizardo Erazo Vallejo, Victoriano Galeano, los hermanos Rogelio “Chivo” y Alfonso Argote; Ignacio Gómez, Eduardo Ojeda, entre los más representativos de la vieja escuela del carnaval, José Eduardo Ordóñez pinceló con toque maestro cada jornada del juego de blancos con la presentación de 17 carrozas desde 1964, hasta 1982, excepto en 1980, año en el que se suspendieron los festejos como muestra de solidaridad con los afectados por el maremoto de Tumaco. Motivos que año tras año recrearon y mantuvieron expectantes a propios y turistas por la calidad de sus propuestas plásticas.

Carroza ganadora 1970.

El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto le concedió la mayoría de edad artística a Don “chepe” Ordóñez. En 17 años continuos de participación, las carrozas del maestro José Eduardo Ordóñez se caracterizaron por la muestra de costumbrismo regional; además, evidenció su virtuosismo plástico en la expresividad, movimiento y anatomía de cada representación escultórica, como en el colorido y en la composición de sus ambulantes maquetas artísticas. La retrospectiva nostálgica ubica el trabajo del maestro Ordóñez en la década de los 60, cuando por primera vez decidió aceptar la convocatoria que el magno evento le instó a confrontar con sus colegas la capacidad y la destreza en el manejo de la técnica del papel encolado, de la volumetría, de la mecánica del movimiento dirigido y de la propuesta investigativa plasmada sobre los legóricos muñecos y aditivos escultóricos. “Gulliver en el País de los enanos”, registra el punto de partida, en 1964, como la carroza que le hizo acceder a una página en la historia del carnaval pastuso. En la disputa de los máximos honores, José Eduardo Ordóñez fue calificado en el quinto puesto, detrás de Alfonso Zambrano, Sigifredo Narváez, Claudio Gómez e Ignacio Gómez. De 17 presentaciones anuales, cinco conquistaron el primer lugar; tres carrozas fueron calificadas en el segundo puesto; repitió 3 terceros lugares; cuatro propuestas en la modalidad de carrozas se ubicaron en el 5ª lugar; asimismo, un motivo fue calificado en el octavo puesto. Mencionar el nombre de José Eduardo Ordóñez es referirse al cultor de diferentes facetas artísticas. Fue un aventajado discípulo de la escuela de Bellas Artes de la Universidad de Nariño. En su integralidad se destacan varias muestras pictóricas; sus esculturas peregrinan por diferentes países del mundo, además se ha dejado cautivar por las notas musicales como compositor de villancicos y una que otra canción romántica. Acompañó la adolescencia de sus hijas Flor Aidé y Fanny, con quienes integró el trío Mixto “Dos y Uno”, de grata recordación por la década de los 70.

El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto y la Historia del Arte de Nariño deben la gratitud al maestro José Eduardo Ordóñez, por haberse brindado de cuerpo y alma al ejercicio del arte en más de 60 años, de los 80 que está próximo a cumplir. En la actualidad, el maestro Ordoñez prepara una muestra de obras al óleo trabajadas con la técnica de la espátula que presentará en el congreso de la República. Voces de Nariño se congratula con nuestro artista pastuso y exalta su labor que engrandece la raza hidalga de los habitantes del sur.