Foto: Javier Vallejo Díaz

Durante la colonia, dice el cronista, la Semana Santa se celebraba con “una severidad y pompa que hoy nos asombraríamos”.

Este hecho, sin embargo, no significa que el ciudadano de principios del siglo XXI haya abandonado sus creencias religiosas y la celebración de los ritos que cualquiera que sea el credo que profese, y en esta región sur de Colombia, la inmensa mayoría es católica, conmemora los hechos ocurridos desde la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, el domingo de ramos, continuando con la instauración, en la última Cena, del sacramento de la eucaristía, la pasión y muerte de Cristo, su reposo en el sepulcro y su resurrección, el domingo de pascua.

Este año, la celebración tuvo lugar entre el 5 y el 12 de abril, pero no siempre es así, ya que sólo a partir del siglo VI, se definen, por parte de la Iglesia Católica, los parámetros para fijar la fecha de la celebración de la Semana Mayor, teniendo en cuenta que el Viernes Santo siempre es el primer viernes después de la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera. De esta manera, la Semana Santa es una
celebración movible que puede tener lugar en fechas muy dispares entre el 22 de marzo y el 25 de abril.

Cristo de Sibundoy

La celebración de la Semana Santa tiene, como algunos de sus actos importantes, las procesiones en las cuales salen a las calles las imágenes religiosas más valiosas y de mayor significado, como la de La Dolorosa, el Santo Sepulcro, la imagen de Cristo Crucificado, entre otras, que se movilizan gracias a los “cargueros” que pertenecen a diferentes cofradías o asociaciones integradas por ciudadanos que heredan de sus padres su calidad de socios.

Pero, además de las celebraciones de carácter eminentemente religioso, la tradición contempla una serie de actividades culturales, como las que tienen lugar tanto en Pasto con conciertos (este año, en Pasto fue relevante la interpretación de la Misa Andina interpretada por la orquesta de instrumentos latinoamericanos y de coros, ambos pertenecientes a la Universidad de Nariño, dirigidos por el Maestro John Granda Paz; en Túquerres el VII concierto de música sacra y colombiana, interpretada por la Rondalla Javeriana, dirigida por el Maestro Andrés Jurado; el Grupo de Música Internacional “Paraiso” y el “Grupo Armonía Sapuyes”; en Ipiales, durante la procesión del Viernes Santo, como es tradicional, participó la Coral del Miserere, integrada únicamente por hombres, tanto en la parte instrumental como coral; igual ocurrió en otros municipios). Sin embargo, en la celebración de la Semana Santa no participan todos los habitantes, porque para algunos, ese período se convierte en tiempo de vacaciones en sitios promocionados para ello o en sus fincas de tierra caliente, esperando que llegue el domingo de pascua para volver a su casa y prepararse a una nueva temporada de trabajo hasta que llegue una nueva época de vacaciones.