Escuela Campesina es una iniciativa que hace parte de la Estrategia Ciudad Bienestar y que ratifica el compromiso de la Administración Municipal con el sector rural de Pasto. El proyecto se constituye como un espacio que ofrece educación popular en torno a la formación política y la construcción de pensamiento crítico, está dirigido a líderes y lideresas de organizaciones campesinas, cuyo objetivo es instaurar desde sus comunidades inmediatas, procesos emancipadores y transformadores de la          realidad rural.

Las temáticas giran en torno a dos ejes principales. Por una parte se atiende la necesidad de fortalecer la economía campesina a través del fomento de la asociatividad, la restauración de la economía familiar y la producción de cultivos para el autoconsumo, procurando otorgar gran importancia a la potencialización de
abonos orgánicos para propender tanto por el bienestar y el cuidado de la salud de los agricultores y consumidores, como por el cuidado del medio ambiente.

Blanca Elena Jojoa De La Cruz es una de las mujeres campesinas que hacen parte de la Escuela y considera que pertenecer a esta iniciativa le ha permitido cuestionar y enfrentar el escaso valor que se le da al trabajo en el campo, “Fue bonito aprender que nosotros en el campo a veces desperdiciamos la tierra y no aprovechamos para sembrar, aprender a usar las cosas, los desechos de las cosechas para hacer el compostaje, a utilizar los abonos de los cuyes.” Una de las fortalezas de la asociación es la cría de cuyes, por lo que aprender a recoger el excremento y hacer compostaje les ha permitido producir abono orgánico para mejorar el cultivo de la tierra. “No todo puede ser compra de abonos, nosotras mismas podemos cultivar y generar alimentación sana para nosotros y para nuestro futuro”, enfatizó Jojoa De La Cruz.

En el trabajo realizado por la Escuela se ha podido contemplar cómo el encuentro de saberes ha dado pie para que el campesino se proyecte nuevamente como protagonista y ejecutor de su propio cambio y sea también agente de transformación social, “ahora les estamos enseñando a nuestros hijos a que vayan cogiendo amor por la tierra, que piensen en terminar el colegio, busquen la manera de seguir trabajando con nosotros los mayores en el campo y que no salgan corriendo a buscar trabajo en las ciudades,” explicó Blanca Elena Jojoa De La Cruz.

El segundo eje consiste en el trabajo de dignificación de la cultura, es decir, la re-revalorización de saberes locales e históricos, que permiten la resignificación del campesino, su territorio y las capacidades originarias de las comunidades. En este sentido, la escuela se enfoca en el rescate de la memoria y la sabiduría ancestral, asunto que se ha ido perdiendo debido a los procesos de urbanización cultural y territorial, que se ocasionan particularmente por dinámicas de modernización al interior del territorio. La intención es entones acudir a mitigar ese fenómeno de perdida de la memoria histórica, para reavivar las costumbres heredadas por los abuelos como la tradición oral, el uso de la medicina ancestral, la gastronomía y los juegos autóctonos.

Actualmente las comunidades que participan de la Escuela Campesina son: la Corporación Abriendo Caminos proveniente del corredor oriental del municipio de Pasto, donde la mayoría de los miembros son mujeres que trabajan en actividades
agrícolas y pecuarias; la Asociación Agropecuaria Las Encinas, ubicada en el corregimiento de Santa Bárbara y compuesta por 22 miembros que se asociaron a raíz del paro agrario del 2013; la Asociación Agroecológica El Socorro ubicada en la vereda El Socorro, en el corregimiento de El Encano y conformada por 20 asociados quienes realizan actividades en favor del medio ambiente y la gastronomía.

Del proyecto de dignificación de prácticas campesinas hace parte un equipo de sociólogos, ingenieros agroforestales, tecnólogos en promoción de la salud, entre otros profesionales que reconocen y aprenden de los saberes de las comunidades sobre el agro y la vida rural. Al mismo tiempo hacen el papel de traductores entre el lenguaje especializado, a fin de que todos los conocimientos puedan ser comprendidos y aplicados por la comunidad a los procesos del día a día.