Cualquier esfuerzo por detener el deterioro del medio ambiente y en consecuencia, el cambio climático, deber ser reconocido, difundido y replicado. El progreso industrial y tecnológico muchas veces ha significado contaminación, y parecía que iba en contravía del cuidado de los ecosistemas, que era una confrontación eterna. Esa perspectiva empezó a cambiar cuando las Naciones Unidas propusieron un prometedor concepto: Desarrollo Sostenible.

A partir de ese momento, y gracias a los esfuerzos de investigadores de todo el mundo, el desarrollo y la evolución dejaron de verse como una amenaza inevitable. Nos propuso pensar en alternativas para que el hombre pudiese seguir beneficiándose de la comodidad que brindan las máquinas, los envases, los procesos industriales, sin que eso significara daños en las fuentes de agua, extinción de especies, enfermedades para animales y la misma raza humana.

Son múltiples aspectos a tener en cuenta para que ese desarrollo sea verdaderamente sostenible, para que el compromiso de las empresas conlleve al mejoramiento de la calidad de vida de todas las especies, por eso se redactaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales han sido la guía para propuestas ecoamigables en todo                   el mundo.

La línea editorial de Voces de Nariño se suma a la tendencia ecológica y hace su aporte en el trabajo de incentivar la generación de propuestas de desarrollo que contemplen el cumplimiento de las directrices que buscan la protección del medio ambiente.

En esta primera edición temática de Voces de Nariño hacemos eco de algunos casos exitosos de la región en este campo, para que sean conocidos, reconocidos, apoyados, y sobre todo, imitados.

Alternativas al plástico, a la madera, al carbón, y muchos otros que perjudican el medio ambiente, nos sorprenden todos los días en nuestra región, donde entidades gubernamentales, la academia y numerosas empresas unen esfuerzos para hacer de Nariño, ejemplo nacional e internacional de un desarrollo que beneficia la recuperación de lo más valioso que tenemos: la vida propia y de la flora y fauna que nos rodea.