Nancy Portillo, alcaldesa electa.

Por: Diana María Trujillo Guerrero.

Las pasadas elecciones del 30 de oc tubre de 2011 se desarrollaron bajo un contexto particular, la ley 1475 de 2011 obligó a los partidos políticos a incluir un mínimo de 30% de mujeres en las listas a elecciones de corporaciones de elección popular (Alcaldía, Gobernación, Concejo Municipal, Asamblea Departamental y Juntas Administradoras Locales).

Los resultados electorales evidenciaron la presencia de sólo una mujer electa para
la Alcaldía en todo el departamento, de un 10% de candidatas inscritas, frente a un
90% de hombres postulados a este cargo. En los Concejo Municipales la elección de
la mujer aún es pobre: un 88% de hombres frente a un 12 % de mujeres. En el Concejo de Pasto, una mujer fue seleccionada entre 19 curules, similar situación se presentó en municipios como Buesaco, Ancuya y Arboleda. En la Asamblea Departamental fue elegida una mujer entre 14 curules, y en las JAL, la diferencia fue menor, de 111 miembros electos, 44 son mujeres y 67 hombres.

VOCES DE NARIÑO dialogó con tres lideresas, Diana Carolina Hidalgo Castro, Neira Mariana Pantoja Cabrera, y Nancy Janeth Portillo Meneses, con el fin de conocer su trayectoria política, desde su rol de mujer, y la implementación de la ley de cuotas en su elección. La abogada Diana Carolina, con el aval del Partido Liberal, obtuvo 2.217 votos y fue la mayor votación de su lista; La bacterióloga, Neira Mariana, del Partido Conservador, fue la candidata que alcanzó la mayor votación en la Asamblea con 18.711sufragios, y la estudiante Nancy Janeth, del Partido de La U, con 1.522 votos, resultó electa como alcaldesa del municipio de Providencia. Las tres tienen el reto de abogar por las 510.539 mujeres que, según el censo electoral, tienen derecho a ejercer el sufragio universal.

¿Cuál fue su experiencia política previa a la presente corporación pública?

D. C.: Durante tres años fui asesora del representante a la Cámara Javier Tato Álvarez, y ahí aprendí a hacer gestión política del orden regional y nacional; trabajé un año en la Oficina Jurídica del Ministerio de Comunicaciones; en la subsecretaría de Bienestar Social de la Alcaldía de Pasto, y posteriormente fui la directora de la Oficina                  de Género.

M.P.: Empecé en Samaniego, en el sector de la salud, como líder comunitaria,
luego trabajé en El Tambo y Pasto en el mismo sector.

N.P.: Ninguna, y nunca he participado en un cargo público.

¿Cuál fue su experiencia como candidata?

M.P.: Muy buena, estuve siempre acompañada del Partido Conservador, en especial de la senadora Miriam Paredes; además, recibí capacitación en equidad de género.

D.C.: Cuando propuse mi nombre al Concejo, a todos hombres les pareció bien que una mujer bonita se lanzara, pero ya no les gustó cuando les dije que quería ser la número uno de la lista del Partido; di la pelea y me quedé con el número uno, porque a raíz de la ley de cuotas, por directriz nacional del Partido, las mujeres debían tener puestos privilegiados en las listas, a pesar de que en votos preferentes eso no incide, pero en publicidad no es lo mismo.

N.P.: Fue algo sorprendente que me hayan elegido como candidata, porque en mi
mente nunca se me pasó que iba a llegar tan lejos. Algunos profesores miraron mi
candidatura como algo imposible, decían que no iba a ser capaz, pero la mayoría de
mis profesores y compañeros me felicitaron, me daban consejos, ideas y me colaboraron bastante.

¿Qué opinión le merece los resultados logrados por el género femenino en Nariño?

N.P.: Han sido pocas las elegidas; para mí el machismo sigue existiendo, y las mujeres no sólo estamos para formar un hogar, para criar hijos o como amas de casa, también tenemos capacidades y los mismos derechos de los hombres y, a veces, no se los tiene en cuenta.

M.P.: Es importante que existan esas leyes, pero no se cumplen totalmente, lo que se necesita es más concientización de parte de la comunidad; los estudios revelan que las mujeres nos formamos más que los hombres, pero no llegamos al poder como ellos, somos pocas aún.

D.C.: Muchos nombres de mujeres para completar el 30 por ciento exigido por la ley
lo consiguieron de relleno, a la señora que se encontraban en la calle, le decían, présteme su nombre. Es una ley que funciona. Antes eran medidas de discriminación positiva ahora son de distinción positiva. Si esta ley no existiera, no hubiera llegado ninguna mujer al Concejo de Pasto. La ley nos debe dar más herramientas para visibilizarnos en los problemas de equidad de género.

¿Cuáles son las propuestas que puede desarrollar desde su corporación en favor de las mujeres de Nariño?

D.C.: Fortalecer la Oficina de Género con mayor presupuesto. Transversalizar el
enfoque de género, para incidir en el plan de desarrollo. Apoyar las organizaciones
de mujeres, desde la salud, y a las mujeres cabeza de familia; promover los derechos
en salud sexual y reproductiva, y promover una verdadera política pública.

M.P.: Mi plan de gobierno está enfocado a la equidad de género; presentaré un proyecto en favor de las mujeres cabeza de familia, a partir de un estudio que adelanto frente a la remuneración, porque a muchas de ellas no se les paga ni el mínimo.

N.P.: Empezaré por la educación, que se preparen para que desempeñen en
cualquier cargo y sean útiles en la sociedad. Uno de los proyectos en favor de la
mujer es el de la vivienda, porque aquí hay muchas mujeres cabeza de hogar.

Sin duda, la ley 1475 de 2011 es el primer paso y una buena herramienta para
que se visibilicen y aspiren a cargos públicos, desde donde puedan incidir políticamente en favor de la equidad de género.

Mariana Pantoja Cabrera, diputada electa.