Genith Quitiaquez Cuaspud fue en su momento, la primera gobernadora mujer de su cabildo. Tenía solo 23 años, y gracias a su perseverancia e interés por generar un cambio en favor de la participación de la mujer, en beneficio de los pueblos pastos y su cultura, llegó a ocupar el cargo.

Genith es agrónoma, profesional en derecho propio y legislación indígena, y ha realizado estudios en Género y Justicia Transicional

No fue fácil, tuvo que mantenerse firme ante las críticas, el trato duro y la desconfianza de su pueblo debido a su edad y el hecho de ser mujer, “los líderes fueron muy fuertes conmigo, es una cultura patriarcal donde la edad infunde autoridad, pero logré ganar su respeto, implementé entre otras cosas, la rotación que garantizó la continuidad de la participación de mujeres en ese cargo”, explica.

Esa iniciativa le permitió convertirse en gobernadora por segunda vez este año, donde llega con mayor experiencia y formación. Ser una mujer rural y madre de dos niñas, han sido el aliciente para enriquecer su conocimiento: es agrónoma, profesional en derecho propio y legislación indígena, y ha realizado estudios en Género y Justicia Transicional. Hace parte de la Coordinación Nacional de Mujeres Indígenas de Colombia (CONAMIC) y pertenece al colectivo de pensamiento Mujeres, Paz y Seguridad. Es integrante del grupo asesor de la sociedad civil de ONU Mujeres a nivel nacional y hace parte de la Organización Indígena Mixta, Autoridades Indígenas de Colombia (AICO).

Ha liderado iniciativas sobre justicia propia, construcción de paz, y otros temas desde la perspectiva femenina e indígena

Todavía hay mucho por hacer por las mujeres de su etnia, pues según afirma, “aún hay reglamentos que limitan ostensiblemente la participación de la mujer, desde las mismas familias es difícil que acepten que uno quiera hacer cosas más allá del cuidado del hogar y los hijos. De 25 resguardos, solo 12 mujeres han logrado ser gobernadoras a lo largo de la historia, y es que no es lo mismo ser líder mujer que líder hombre.”

Genith Quitiaquez es activista por los derechos de las mujeres indígenas, y como integrante de la CONAMIC -organización que reúne a representantes del género pertenecientes a diez diferentes etnias del país-, ha liderado iniciativas sobre justicia propia, construcción de paz, y otros temas desde la perspectiva femenina e indígena, porque para estos grupos tienen una especial relevancia e incidencia “otras formas de protección como la espiritual, la visión de sagralidad del cuerpo y el espíritu.”

Para las etnias indígenas, son muy importantes la espiritualidad y la sagralidad del cuerpo

La violencia de género también hace parte de su realidad como etnia, y Genith lucha a su manera para que, al interior, en la justicia propia, no se invisibilicen delitos como el abuso sexual y otros flagelos, que le atribuye a la pérdida de valores, a que se han contaminado por comportamientos de afuera.

En cuanto a la violencia de este tipo que proviene de otros grupos contra las mujeres indígenas, también trabaja constantemente para hacerla visible y erradicarla. Lo hace a través de todas las herramientas disponibles, un ejemplo es el documento redactado el 07 de junio de 2020, a raíz de la denuncia de la violación de dos niñas indígenas menores de 14 años (perteneciente al resguardo indígena de Carlosama - Pueblo de Los Pastos en Nariño), por parte de soldados del Ejército.

Genith y las demás gobernadoras del Pueblo de Los Pastos, junto a la Comisión Nacional de Mujeres Indígenas (CNMI), la Comisión de Mujeres de la Mesa de concertación Pastos Quillacingas y la Mesa Departamental de Mujeres, manifestaron su rechazo ante el hecho y exigieron a las autoridades, entre otros aspectos, “que el caso sea juzgado con la rigurosidad que requiere (…) y buscar alternativas de reparación tanto individual como colectiva y garantías de no repetición.”

El Cabildo Gran Tescual de Puerres, pertenece a la etnia de los indígenas pastos

Son numerosas las instancias donde hay que trabajar, razón por la cual siempre está invitando a las mujeres de su comunidad para que se interesen por conocer y utilizar todos los mecanismos que conlleven a una mejora de las garantías para las niñas y mujeres al interior del cabildo y fuera de él. Considera que se ha avanzado en lo propio, en los planes de vida, las cuotas alimentarias y otros aspectos que exigían atención. Con el Grupo de Mujeres, trabajan en la soberanía alimentaria diseñando estrategias que permitan enfrentar la crisis económica, como por ejemplo, el fortalecimiento de las chagras, y constantemente piensan en nuevas propuestas para que la evolución no se interrumpa.

La violencia basada en género también hace parte de su realidad como etnia

Una de las cosas que Genith tiene claras para ejercer su liderazgo, es que este debe tener un matiz, una visión femenina desde su perspectiva de etnia y rural, porque precisamente en esa diferencia radica el poder transformador del género. “No debemos imitar a los hombres, no debemos buscar ser iguales a ellos, no porque sea malo, sino porque nuestro liderazgo es diferente, hay que esforzarse por preservar lo cultural y combatir lo negativo. Hago un llamado a todas las mujeres del cabildo para que se animen a participar cada vez más de este trabajo, participar es la mejor manera de transformar”, puntualiza la gobernadora con total convicción.