En Sandoná, donde su estandarte arquitectónico, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, se levanta imponente sobre piedras sillares y se yergue hasta estilizar pináculos y terminaciones flamígeras góticos que impetuosos desafían la húmeda atmósfera proveniente del                   guaico tropical.

Por: Javier Vallejo Díaz

Allí, donde el talante artístico del “maestro de maestros”, Alfonso Zambrano Payán, erigió para la posteridad a uno de sus íconos más portentosos, el Señor de Los Milagros, imagen crucificada, tallada sobre madera de cedro que alcanza los 4,75 metros de longitud e instalada el 10 de diciembre de 1967, considerada la obra expuesta en recinto cerrado de mayor tamaño en América, Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Sandona.

Esta población hospitalaria y acogedora adoptó en sus entrañas a un hijo que nació en Yacuanquer, Orlando Suárez, quien desde su infancia ex perimentó con formas volubles que resulta ban de transformarla materia. “En 1970,luego de participar como ciclista en la Vuelta de la Juventud, junto a Carlos Campaña y a Rafael Antonio Niño, entre otros, dice Orlando, me vinculé como aprendiz de dibujo, pintura y modelado en arcilla al taller del Maestro Carlos Tupaz Mejía.

Por dedicarme al ciclismo,me cancelaron la matrícula en el Instituto Champagnat, en donde estudiaba bachillerato, la misma suerte padeció Carlos Campaña Ramírez. Para no deambular por las calles sin desempeñar oficio alguno, decidí aprender lo que más se presentaba en cuanto a técnicas artísticas.

Quemé varios ciclos, como la técnica de la alfarería, orientaciones sobre aplicaciones al dibujo en la Escuela de FETRANA, como asistente, en la Facultad de Artes me relacioné con el Maestro Ernesto Buzzi, de quien asimilé el trabajo de escultura sobre piedra, así mismo con Jorge Palacios practiqué el modelado en arcilla”.

Con intermitencia logró terminar sus estudios de educación media en la Normal Nacional de Pasto,el título de maestro le permitió acceder al escalafón docente y ejercer como tal en el Instituto Técnico Industrial de Tumaco. El contacto con la Cultura Tolita despertó su interés por las expresiones ceramistas y escultóricas que posteriormente lo convocaron a intimar con las materias moldeables o factibles de
labrar. Sus primeros ensayos fueron miniaturas grabadas sobre huesos, colmillos de jaguar, piedras de río y raíces.

“El no haber cursado formalmente estudios de arte en una escuela o en una academia, me permitió desligarme de influencias directas e incursionar con mayor independencia en mis búsquedas plásticas”, comenta Orlando Suárez y añade, “admiro al maestro Henry Moore, mi obra no se parece a la de él, la mía se caracteriza por integrar formas envolventes sobre un mismo bloque, mis esculturas tienen diferentes lecturas, diferentes miradas e interpretaciones, las incisiones se acomodan como si fuesen cubistas”. La planta de un pie puede dar origen a un desnudo que puede continuar en sus costados con otras formas fusionadas al primer                   dibujo o figura.

En la producción de Orlando Suárez se contemplan instalaciones mixtas (piedra, madera, chatarra, cerámica), así mismo ensayos de esculturas líticas con impresiones de pigmentos de color o incorporaciones de flora. También se integran como elemento de un conjunto de naturaleza muerta o puede representar una naturaleza muerta. Para dar figuración a una piedra, él parte de la forma que presenta el bloque pétreo en su estado natural, para luego desbastarlo y/o acomodarlo de acuerdo con los rasgos concebidos en el boceto imaginario o en la idea preestablecida. En su residencia conserva la mayoría de su trabajo plástico que se encuentra en proceso de organización como piezas de un pequeño parque lítico. Algunos de sus trabajos comparten un espacio en la intemperie de su huerta en donde la barbacha y las telarañas las maquillan al gusto.

Este es el perfil de un anónimo escultor que se mimetiza entre sus que haceres culturales ya sea como poeta, pintor, escultor, ceramista, melómano coleccionista
de músicas, o deportista. Orlando Suárez el disoñador de etéreos divagares