Foto por: Manuel Noguera.

Las historias detrás de una artesanía

A lo largo de la vida, las personas  nos rodeamos de una gran variedad de objetos. Muchos cumplen una función práctica, pero otros, además, tienen un valor subjetivo: los objetos son más que objetos, pueden ser recuerdos, pensamientos o experiencias.

Si el objeto es además una artesanía, hay que agregar otro valor al práctico y
subjetivo: el valor patrimonial. Las artesanías cuentan historias, pero no cualquiera, cuentan la historia de un pasado, de una cultura, de una relación con el territorio y además cuentan la historia de vida de un artesano. Las siguientes páginas son una muestra de ello.

Foto por: Manuel Noguera

Marzo es el mes del artesano y Voces de Nariño, con el apoyo de la Dirección Administrativa de Cultura y la Oficina de Prensa de la Gobernación de Nariño, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, quiere unirse a esta celebración con la publicación de una Edición Especial dedicada a exaltar diversas técnicas artesanales de nuestro territorio y a agradecer a los artesanos, quienes con sus manos mantienen vivas las tradiciones. Es responsabilidad de los nariñenses conocer y apropiarnos de nuestro patrimonio, porque este cuenta la historia de quiénes fuimos, quiénes somos y quiénes seremos.

Así, el Patrimonio Cultural cumple una función social, al reconocer en él un generador de identidad colectiva que aporta desde las diferentes expresiones a construir la paz territorial.

“Lo que se tiene se conserva, lo que está en riesgo se defiende, lo que se ha perdido se recupera y lo que atente contra la dignidad se transforma”

Graciano Caicedo, integrante del Grupo Gestor de las músicas de marimba, cantos y danzas tradicionales del Pacífico Sur

Los jóvenes forman parte del proceso tradicional aprendiendo en los talleres de sus mayores. Foto por: Manuel Noguera

Evidenciar que en Nariño confluye el Pací fico, la Amazonía y los Andes es poner de manifiesto que somos un territorio diverso, colmado de memorias, con retos en el presente y sueños para un futuro. Ser panamazónicos nos configura como un lugar privilegiado, donde la riqueza cultural parece no tener principio ni fin. El patrimonio lo constituyen los bienes y las manifestaciones que, valiéndose de la memoria y las historias particulares, invita a la reflexión, la transformación y la construcción del territorio que habitamos. El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, las músicas de marimba, los cantos y danzas tradicionales del Pacífico Sur de Colombia y el itinerario cultural Qhapaq Ñan hacen parte de ese inventario patrimonial del que nos sentimos orgullosos como nariñenses. Esta manifestaciones cuentan con declaratorias de Patrimonio Cultural de la Humanidad sobre las cuales tenemos grandes responsabilidades.

En coherencia con este propósito misional, la Dirección Administrativa de Cultura de Nariño apoya un ejercicio de comunicación pública a través de estas páginas, con las cuales se quiere resaltar la labor de los portadores y las comunidades, quienes conservan, salvaguardan, fortalecen y divulgan estos saberes.

Demostración del tejido en palma de iraca. Lilian Rosero, lideresa artesanal de Coofa. Foto por: Manuel Noguera

Nariño también cuenta con manifestaciones que hacen parte de la vida cotidiana de sus pobladores: las lenguas nativas indígenas y romaní; las narraciones, mitologías y tradición oral; los saberes de la medicina tradicional; las celebraciones de Semana Santa; los sabores propios reflejados en las cocinas tradicionales; la relación estrecha con la naturaleza, a través de los ciclos de siembra y cosecha, y las danzas y músicas tradicionales que también se suman a ese gran conjunto de expresiones que nos permiten reafirmar que Nariño es territorio de patrimonios. Desde toda esta riqueza, diversidad y pluralidad, dedicamos un lugar especial a quienes, con sus prodigiosas manos y su imaginación convertida en arte, hacen de la artesanía nariñense un referente cultural de talla mayor, y brindamos un justo reconocimiento a los saberes relacionados con las técnicas y tradiciones asociadas a la fabricación de objetos artesanales que a través de su iconografía cuentan las memorias del territorio. Este es el Nariño de los tejidos en guanga, en iraca, de la talla en madera, del torno, del repujado en cuero; es el Sur cultural de nuestro Barniz de Pasto mopa mopa, del calado en madera, de la cestería Eperara-Siapidara, de las ingeniosas manos que le dan vida a la técnica de la filigrana, expresiones artesanales que han representado a Nariño en diferentes escenarios del país y del mundo. Esta es nuestra invitación, para que desde estas letras e imágenes, los lectores se acerquen a conocer las expresiones de patrimonio cultural inmaterial y vivan un poco más de cerca el mundo del Nariño Artesanal.

Sandoná Nariño tierra de tejidos en Iraca o paja toquilla