Fomentan agendas de Paz en Nariño

Por: Mauricio de la Rosa.

"A veces a las mujeres campesinas no se nos tiene en cuenta en la elaboración de los proyectos que verdaderamente nos benefician”, asegura Rita Hernández, quien cree que la apertura al análisis desde la incidencia política de las mujeres les abre una ventana más para poder expresarse y aprender porque asegura que la vida en el campo, casi que la mantiene en el anonimato.

Contrario a la paz que se describe desde las grandes ciudades o desde los escritorios de los despachos oficiales, desde una pequeña granja en el municipio de Iles, al suroccidente de Nariño, esta mujer le apuesta a la paz de Nariño y Colombia pero de otra manera; “estamos formando desde nuestros hogares, luego interactuando con nuestras comunidades, en los diferentes eventos en los que nos encontramos hablamos sobre la paz”, afirma esta campesina.

“Estamos esperanzadas que algún día nuestros hijos puedan vivir en paz, es como difícil porque la paz abarca mucho, tiene muchas connotaciones, decir que la paz va a ser total es como imposible, pero por lo menos ir avanzando en el camino”, opina
la integrante de la Asociación de Mujeres Campesinas Sembradoras de Amor y Paz, creada hace cinco años pero que sólo este año obtuvo la personería jurídica y el registro mercantíl de la Cámara de Comercio de Pasto. Su organización a la que pertenecen otras 47 mujeres campesinas cuenta con el apoyo del alcalde de Iles, Jairo Escobar, lo que les permite tejer la lana de las ovejas para obtener prendas de vestir como ruanas para hombres y mujeres, al igual que gorros, sacos, chalecos, bufandas y bolsos. Con recursos procedentes de las regalías que les ha prometido la Gobernación de Nariño esperan salir de la localidad con el fin de mostrar sus productos en Pasto y otras ciudades del interior del país.

A tantas mujeres afectadas por el conflicto armado, o agobiadas por los problemas intrafamiliares o la falta de empleo, Rita les comparte un consejo: “que en los hogares lo primero que hay que fomentar es el diálogo para que haya entendimiento, y que busquemos una alianza entre todas para salir adelante, pero hay que entender que la comunicación es bien importante”. Esta campesina y madre soltera dice estar tranquila porque logró educar a sus dos hijas con su propio esfuerzo.

Rosa Elvia Enríquez es residente en la ciudad de Pasto y hace parte a la Mesa Departamental de Mujeres de Nariño donde dice estar muy satisfecha del trabajo que cumple cual es el de promover los derechos de las mujeres en el departamento,
pero adicionalmente impulsa las políticas públicas de equidad de género                     desde el año 2008.

Cuando se le pregunta acerca de los logros responde: “hemos logrado que las instituciones públicas entiendan la importancia que tiene la participación de la mujer en todo los niveles de la sociedad”.

Considera que en Pasto desde el año 2004 se viene avanzando en políticas de equidad de género, lo que les ha permitido a las mujeres recuperar algunos espacios perdidos, “aunque es un proceso un poco lento, pero si miramos algunos avances como fue la creación de una oficina en la Alcaldía Municipal para que la mujer sea escuchada en todos los escenarios”, aclaró después. Sobre esta materia no todo es malo ya que la región es pionera, toda vez que en Colombia solo en el año 2012 se empezó a aplicar esta política. No obstante está convencida que todavía falta mucho por hacer “porque hay que reconstruir muchos paradigmas como la cultura patriarcal en la que                  vivimos”, admite.

Estefanía Rosero está vinculada a la Red Departamental de Mujeres en el municipio de La Florida donde ha podido evidenciar que hubo deficiencias en la convocatoria, toda vez que faltaron mujeres campesinas, artesanas, jóvenes y de la población LGTBI lo que hizo que la agenda discutida tuviera sus vacíos. “Gracias al apoyo de la
Gobernación de Nariño se implementó la escuela de género para la formación política de las mujeres”, señala y afirma que esta experiencia la viven unas 50 damas que comenzaron hace dos semanas y que buscan empoderarse para generar
incidencia y participación política desde el ámbito público.

Tanto Rita como Rosa Elvia y Estefanía se benefician del proyecto “Herramientas Para la Incidencia Política de las Mujeres en la Construcción de Paz”, cuyo objetivo es calificar las capacidades de ellas desde sus intereses, necesidades y potencialidades en la construcción de agendas de paz. La iniciativa la lideran ONU Mujeres en alianza con la Corporación Humanas.