Foto: Luis Ponce Muñoz.

El municipio de Tumaco será escenario de la Fiesta del Mar, una iniciativa que busca mostrar a Colombia y al mundo, que este municipio tiene mucho por conocer y disfrutar.

Para quien no conoce Tumaco, escuchar su nombre implica pensar en las muchas problemáticas que han afectado por décadas a esta región, entre las que están la pobreza, el narcotráfico y la violencia. Por el contrario, quienes la conocen piensan
en la biodiversidad, en lo que significa que su mar esté privilegiado con la presencia de siete de las nueve especies de manglar que existen en el mundo, lo que quiere decir que es una fuente muy importante de vida para todas las especies, no solo marinas sino también terrestres -incluida la humana-.

Foto: Luis Ponce Muñoz.

El ingeniero acuícola y educador Fernando Correa Toro, egresado de la universidad de Nariño, y gestor del evento, explicó a Voces de Nariño cuáles son sus dos  principales objetivos: proteger el ecosistema y fomentar el turismo sostenible hacia la región. Correa Toro lleva 15 años en el municipio de Tumaco generando consciencia sobre la protección del medio ambiente y promoviendo actividades de aprendizaje y capacitación que conlleven al empoderamiento de la población sobre el cuidado del mar, y planea continuar con este fundamental trabajo en 2019, de la mano de Funipasur y la gobernación de Nariño, cambiando la mentalidad para evitar que el océano que él denomina “la calle del mundo” siga siendo contaminado.

Foto: Asobocagrande.

Cuarenta instituciones educativas, entre las que están la Universidad Nacional y la Universidad de Nariño, también participan de manera activa en esta cita por la vida que proviene del mar. Esta “Fiesta en el Mar” Pacífico, consta de 36 competencias entre natación y canotaje, alrededor de las cuales se despliega todo un abanico de opciones gastronómicas, musicales y artísticas, que buscan atraer a nacionales y
extranjeros hacia esta opción turística que tiene tanto qué ofrecer pero pocos conocen. Una de las actividades incluidas es la del “Caracolito pescador” una actividad en la que participan familias completas en una dinámica divertida y de aprendizaje acerca del valor del mar como fuente de supervivencia. Las ballenas, los manglares, el mar en toda su extensión, hacen parte de este maravilloso destino que tiene sorpresas insospechadas para los visitantes, y esta fiesta tiene el propósito de convertirlo en un lugar obligado para el turismo responsable, ese que da y recibe vida.