Trabajar con la preocupación de quedar desempleado en cualquier momento es una situación agobiante que viven miles de trabajadores colombianos. Dejar atrás esa incertidumbre es un regalo invaluable que han recibido centenares de trabajadores de Pasto Salud E.S.E. Lo que un día fue un sueño, hoy es la realidad de 408 trabajadores que han sido vinculados como funcionarios públicos, luego de mucho tiempo de haberlo anhelado. La seguridad, estabilidad y bienestar que proporciona este hecho, constituye el logro de uno de los objetivos del Plan de Desarrollo
Vigencia 2017-2020.

Fueron muchos los escalones re corridos hasta llegar a la cima del objetivo y en cada uno de ellos intervinieron diferentes entes locales, departamentales y nacionales. El primer obstáculo a superar fue el déficit financiero que atravesó la Empresa por una
pérdida superior a los dos mil millones de pesos en el año 2016, para lograr una
sostenibilidad financiera que permitiera asumir los más de catorce mil millones de pesos anuales que significaba implementar la planta temporal.

Fue en agosto de 2017 cuando la Gerencia presentó ante la Junta Directiva el estudio técnico y financiero, como requisito para la creación de una planta de personal temporal constituida por cuatrocientos ocho cargos. Esto significaba que el número de empleados con vinculación directa pasaría de aproximadamente ciento cincuenta empleados a más de quinientos, a través de la resolución de nombramiento y posesión. Una vez que se verificó la viabilidad de asumir a 408 empleados como parte directa de Pasto Salud E.S.E., la Junta Directiva aprobó la creación de la Planta Temporal como una muestra clara de respaldo a la administración y su compromiso con el bienestar del personal, en consonancia con la plataforma estratégica.

Para el equipo directivo de Pasto Salud E.S.E., obtener esta meta permite
restablecer y mejorar la relación de pertenencia y compromiso que establecen los empleados con la empresa y con las labores que desempeñan en la prestación de los servicios de salud a la comunidad más vulnerable del sector rural y urbano en el municipio de Pasto.

El logro alcanzado beneficia a todos los actores en la medida en que las condiciones de bienestar laboral se traducen en procesos óptimos de atención y servicio, donde los principales favorecidos son los usuarios de los servicios de salud que ofrece la entidad, explicó Cristina Ceballos Melodelgado, secretaria general de Pasto Salud E.S.E.

Se espera que usuarios satisfechos por la buena atención generen una demanda importante que pueda ser suplida y así mantener la sostenibilidad financiera de la entidad. “El trabajo articulado permitirá que la planta sea definitiva”, concluyó Ceballos Melodelgado.

Para la gran mayoría fueron cinco, diez, quince e incluso veinte años de servicio a la entidad bajo la modalidad de contrato a término definido, es decir, año tras año con la zozobra e incertidumbre de volver a firmar nuevamente su contrato. “Es iniciar un nuevo día con la tranquilidad que conlleva llegar al trabajo y servir con amor, sin pensar que mañana se acaba el contrato; es poder decirle a la familia que por fin tenemos una estabilidad laboral, poder planificar mejor nuestro futuro, es mejorar nuestra autoestima y algo que siempre he soñado, ahora podremos planificar unas vacaciones y viajar a conocer…”, manifestó Miriam López, auxiliar de enfermería, quien ahora labora en el Centro Hospital La Rosa y ha estado vinculada al sector
salud del municipio desde hace 17 años. Esta nueva realidad se ha convertido en un sentimiento colectivo que representa un volver a nacer, mejorando la calidad de vida para los trabajadores y su núcleo familiar. Concebir el trabajo no solamente como una forma de ganarse la vida, “sino como una actividad que permite desarrollarnos como seres humanos y generar las potencialidades para cumplir el propósito de servir a los demás”, es la invitación de Ana Belén Arteaga Torres, gerente de la entidad.