“En el campo muchos hemos aprendido a hacerle frente a las adversidades con la fuerza que nos enseñaron nuestros mayores para levantarnos”

Luisa Fernanda Patascoy, campesina del corregimiento de Catambuco atribuye a esa capacidad de resiliencia, la iniciativa que los catambuqueños decidieron emprender en medio de un paro nacional en Colombia, que inició a finales de abril de 2021, y una pandemia que tendía a su pico más alto en el país.

Se hablaba de un desabastecimiento en la zona urbana de Pasto a causa de los bloqueos por las manifestaciones, mientras que en nuestros campos teníamos cosechas para abastecer, pero con dificultades para su salida y comercialización”.

La crisis reclamaba una solución que los campesinos sabían estaba en sus mismas tierras. Era cuestión de organizarse. Así que la necesidad de darse una mano para hacerle frente, los condujo a una primera Asamblea Popular para pensar en colectivo y en la que determinaron no dejarse vencer.

Ya Luisa traía una idea junto a su amiga de causas sociales, Lorena de la Cruz. Promover una especie de ‘trueque’ entre el campo y la ciudad con un mercado campesino “ayudando a que nuestra gente de Catambuco y sus veredas, así como de otros corregimientos y municipios de Nariño, pudiera comercializar sus productos y la comunidad se abasteciera”, explica Lorena, diseñadora gráfica de profesión y activista por convicción.

Oswaldo López, docente de la Universidad de Nariño, no dudó en respaldar la iniciativa que conllevaba un propósito más desde su esencia. “Vimos otra forma de manifestarnos en la coyuntura del paro. El mercado por sí solo, y a través de los espacios que genera, permitiría visibilizar las realidades a las que a diario se enfrenta el campesino y reivindicar su labor”.

Lograr la autogestión de los mercados ha sido la meta; los gestores enfatizan en la importancia de que los campesinos se apropien del mercado y lo promuevan a partir de su iniciativa

A los cuatro días de haberse convocado la Asamblea, el parque principal de Catambuco, el 15 y 16 de mayo de 2021, era el escenario del primer “Mercado Campesino. Juntos por el campo”, con 68 productores participantes y una alta afluencia de asistentes. En tiempo récord, Luisa, Lorena, Oswaldo y el equipo base del evento, lograron una convocatoria, tanto de productores como de ciudadanía, que superó las expectativas.

“Sentimos que se lograba el objetivo. Daba gusto ver la cara de un campesino que llegó con tres bultos de papa y los vendió todos”, dice Luisa.

Productores de los corregimientos de Gualmatán, Buesaquillo y Mocondino, al igual que municipios como Yacuanquer, Nariño y Sandoná, también contaron con un puesto en el mercado que hace honor a su nombre. “Las consecuencias del paro y las duras circunstancias de la pandemia nos dan una gran lección. Estar juntos nos permite la búsqueda rápida de soluciones y el bienestar común. Así que este mercado es de todos, especialmente del corredor sur”, expresa Lorena.

Campesinos productores: esencia del mercado

Los propósitos del mercado campesino pronto se extendieron al punto de que, en la búsqueda de propuestas distintas en el desarrollo del paro, Catambuco fue invitado por el colectivo “La Minga” de la Universidad de Nariño para participar en un mercado que se realizaría el 20 de mayo en la Plaza del Carnaval. Un día antes, el colectivo fue notificado, por parte de la Alcaldía de Pasto, de la negación del permiso                    para su realización.

“Nos movía un mismo objetivo. Nuestra experiencia del primer mercado nos dio el impulso para trasladar la minga a Catambuco. La hicimos en el intercambiador vial del corregimiento; también exitosa en la venta de productos”, cuenta Oswaldo.

Para el docente, los campesinos fueron nuevamente protagonistas de la otra cara de la movilización social en Nariño. “Ese día, con danza y música los catambuqueños expresamos la necesidad de que las autoridades vuelvan los ojos al sector rural, afectado por la poca o nula atención del Estado”.

El objetivo es promover una especie de ‘trueque’ entre el campo y la ciudad con un mercado campesino, facilitando la comercialización y abastecimiento

Lograr la autogestión de los mercados ha sido la meta; los gestores enfatizan en la importancia de que los campesinos se apropien del mercado y lo promuevan a partir de su iniciativa. “Esta es una organización de base con su propia autonomía e independencia”, resalta Lorena.

De esta forma, una primera decisión como grupo organizado fue la de institucionalizar una fecha para la realización de los mercados: el primer domingo de cada mes. Definitivamente, el aprendizaje en la puesta en marcha de una alternativa de soberanía alimentaria ha sido para todos, incluidos los productores.

‘Parche’ campesino de minga y trueques

En las entrañas de un mercado que nació en la coyuntura de un paro, hay hechos de valor que lo engrandecen por ser parte de prácticas ancestrales muy ligadas a la identidad del sur.

La Universidad Nacional puso como ejemplo de la estrategia de mercados campesinos la experiencia de Catambuco “Juntos por el campo”en el taller “Cómo construir comunidad en torno al alimento y otras pasiones”

Las vivencias de este mercado en Catambuco lo describen como una minga; una gran minga de ayuda colectiva para organizar, convocar, colaborar, hacer ollas comunitarias y defender una causa con convicción. No hay intereses personales          ni particulares.

Y qué decir de los ‘cambeos’ o trueques. “Un productor acabó con su camión de tomates a punta de ‘truequiar’. Los cambió por verduras y plantas que muy seguramente necesitaba. La mayoría hace trueques con productos que no se tienen por el clima. Por ejemplo, a un campesino del municipio de Nariño, le cambiaron habas por naranjas”, menciona Luisa.

Lograr la autogestión de los mercados ha sido la meta; los gestores enfatizan en la importancia de que los campesinos se apropien del mercado y lo promu

“Reencontrarse con amigos de la infancia, valorar el trabajo de producción de los vecinos, hablar de Catambuco y reconocer lo auténtico, también ha sido una oportunidad de arraigo. “Es como un ‘parche’ campesino”, sostiene Lorena. Un ‘parche’ que ya ha sido tomado como referente en la dinámica de los procesos de comunidad en Colombia. La Universidad Nacional puso como ejemplo de la estrategia de mercados campesinos la experiencia de Catambuco “Juntos por el campo”, en el taller “Cómo construir comunidad en torno al alimento y otras pasiones”, del proyecto “Sacúdete. Mundos posibles. Laboratorio de Innovación”, que resalta las buenas prácticas de transformación en Colombia.

Reconocimientos como estos destacan la voluntad y el tesón de una comunidad campesina que resiste desde la propia tierra donde están sus raíces.