Jaime Burbano Burbano.

Con antecedentes que enaltecen los episodios gloriosos para nuestra cultura, el premio nacional “Medalla a la Maestría Artesanal” fue instaurado en 1978 por Artesanías de Colombia, entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Económico de Colombia que oficia como órgano propulsor de esta disciplina y de sus cultores. Coincidencialmente con la creación de “Artesanías de Colombia” se institucionalizó el premio.

Para ese entonces, el gobierno nacional estrenó la medalla con el reconocimiento a tres insignes maestros nariñenses; Al fonso Zambrano Payán, Eduardo Muñoz Lora y Abraham Tulcán.

Posteriormente accedieron a éste galardón, entre otras personalidades: Fidencio Miranda, Carlos Arturo Sánchez Gaona, Raúl y Germán Ordóñez, José María Obando, Comunidad marroquinera del Municipio de Belén, Primitivo Belalcázar, Hernando y Álvaro Zambrano Suárez, Ayda Montezuma, Esperanza Cuacés VirlaK, Miguel de La Cruz, Jesús Ceballos, José Luis España, Sara Ortiz con Los Tejidos Ancestrales del Cabildo Aldana. Es de anotar que el maestro Alfonso Zambrano Payán, en 1988 fue condecorado con la medalla “Maestro de Maestros”, máxima mención otorgada a un artista del sur.

En la edición 2009 a Nariño le correspondieron dos premios: la Medalla a la Maestría Artesanal en la modalidad “Tradicional” que le fue otorgada a Gilberto Granja, y en la “Contemporánea” a Germán Obando Matabajoy, los dos por sus trabajos en barniz de Pasto. La postulación de Jaime Burbano no fue tenida en cuenta porque la documentación llegó por fuera del límite de tiempo.

                              Vida estética entre maderas y gubias

“Nosotros arrendábamos un espacio en el taller del Maestro Alfonso Zambrano, en donde vivimos por más de 25 años, allí mi madre tenía la vivienda y una fábrica de dulces, donde producía confites grabados en máquina y golosinas en general”, dice el maestro Jaime Burbano.

La imaginería religiosa extraída de los troncos de cedro, pino y otras especies registran el sello particular de una escuela orientada por el virtuosismo del Maestro Zambrano y que Jaime prolonga con excelsa calidad. En su hermano Álvaro, Jaime encontró al aliado ideal para esculpir cristos, ángeles, vírgenes, retablos, urnas, relieves de viacrucis, pilas bautismales, repisas, lámparas, ornamentación y cuanta obra para ambientes religiosos católicos se le encomiende.

La disciplina e interés por el oficio de la talla lo hizo madurar hasta constituirse en la mano derecha del Maestro Zambrano. Tuvo acceso a compartir diversos trabajos y participar en la preparación y montaje de la mayoría de carrozas con las que el maestro Zambrano conquistó el afecto, la admiración y el respeto de los nariñenses y los lugares de honor en el Carnaval.

Su taller está lleno de añoranzas y anécdotas: “por un regaño que me hizo un sacerdote a quien le elaboraba cristos crucificados, tuve que romper los esquemas anatómicos que aprendí del maestro Alfonso Zambrano. Las manos, por ejemplo, las tallaba muy estilizadas, este detalle no le gustó al curita y me sugirió que le hiciera más varoniles no “femeninas”. Desde ese día les empecé a dar un tamaño más grande y menos sutiles. A las imágenes de las vírgenes les hago el labio inferior más grueso”. El maestro Jaime no gusta de la publicidad ni del contacto con los medios de comunicación, su trabajo calificado es el que lo recomienda y le lleva los clientes a su casa. “Profeso una fe única a San Martín de Porres y a San Vicente, los dos me custodian y me protegen”.

La dedicación y el deseo de aprender de la cotidianidad en el proceso de transformación de troncos yertos en obras volumétricas que ofrece en su nobleza la
madera, lo acercó a la confianza de su mentor.

El maestro Jaime Burbano acredita un amplio bagaje en el desarrollo de la imaginería religiosa católica. Sus obras se encuentran en varios templos de Pasto, Cali, Venezuela y Estados Unidos.

El maestro Eduardo Muñoz Lora confía el tallado de sus diseños para el enchapado con Mopa - Mopa, al maestro Burbano. Anécdotas, vivencias, historias y muchas historias giran en torno a la vida de un artista que logró trascender entre generaciones con la talla asimilada en el taller del legendario maestro Alfonso Zambrano Payán, el maestro de maestros.