Desfile histórico Alcaldia. Foto: Roger Vallejo.

 Gualmatán es una palabra de los indígenas pastos que significa “monte de agua y flores”, y no hay mejor descripción para esta población ubicada a sólo 86 Kilómetros al sur de Pasto. Su baja temperatura promedio (alrededor de los 13 °C), convierte a su tierra en la más propicia para el cultivo de papa y otros apetecidos productos agrícolas, que por supuesto se integran a exóticos y exquisitos platos, cuya preparación y sazón producto de la sabiduría de generaciones los hace únicos en sabor, textura y presentación, tan cuidadoso ha sido el proceso de perfeccionamiento de la cocina autóctona, que su receta para preparar el cuy es calificada como la mejor                          del departamento.

En la última semana de enero, esta pequeña población extiende la invitación a todos los turistas para que conozcan y participen de su tradicional “Desfile Histórico”, una colorida reconstrucción personificada de la historia nariñense, con la que también se rinde homenaje al santo patrono del lugar, el “Señor de los Milagros”.

Vista panorámica Municipio de Gualmatán. Foto: Roger Vallejo.

En lo alto de este hermoso territorio se ubica el páramo de Paja Blanca, que surte de agua pura a Gualmatán y los municipios cercanos, desempeñando así el papel de custodio y dador de vida. En el centro de este páramo y a cuatro horas de recorrido, el Valle de los Frailejones impacta con su belleza a quienes lo visitan, pues se asemeja a un organizado y apacible rebaño de ovejas blancas. Al retorno, en el corazón del municipio, a los agotados exploradores los esperan los platos típicos, entre los que están el tradicional cuy asado, el hornado preparado con leña, los tamales gualmatenses al vapor, y el inigualable sancocho de gallina en la plaza de mercado. En resumen, allí hay opciones para todos los gustos. Un punto obligado para conocer, es el templo del Señor de Los Milagros, una imponente estructura barroca que infunde paz y tranquilidad a todos - incluidos los no creyentes-, y que es muestra del valor cultural e histórico de la población. Quienes preparen su viaje a Gualmatán no deben preocuparse por las bajas temperaturas del páramo, pues gracias al calor humano de los habitantes de este denominado “Balcón de Flores”, este municipio se ha convertido en el pueblo frío más cálido de Nariño.