El departamento de Nariño, se ha caracterizado por ser un territorio en que se posi bilita el desarrollo agrícola, ejemplo de ello es el cultivo de papa, que en cuestión de
calidad ocupa los primeros lugares en lista de preferencia de los consumidores a nivel nacional. Así como también se ha logrado un alto reconocimiento en el campo artístico y artesanal, teniendo como muestra el tradicional Carnaval de Negros y Blancos. Sin embargo en lo que hace referencia al campo tecnológico, el nariñense no siempre ha sido considerado como un protagonista.

Sin embargo los aprendices de mecatrónica del regional SENA Nariño demostraron todo lo contrario construyendo el proyecto monoplaza, el cual obtuvo el primer lugar en la feria EXPOSENA 2010.

                                                      El proyecto

En septiembre de 2009, con el apoyo de la Dirección General del Sena a cargo del señor Darío Montoya y de diversas empresas privadas se emprendió camino a este reto de trascendencia nacional. En primera instancia se inscribió el proyecto, obteniendo como resultado ser seleccionados entre los doce mejores del país.

                                                            La meta

Luego de ser seleccionados entre el grupo de los mejores la meta era ocupar el primer lugar en la feria EXPOSENA 2010. El trabajo continuo, día y noche con mucho sacrificio llevó a feliz término el proyecto del monoplaza.

Una vez radicados en Bogotá, en la feria, los jurados especializados calificaron distintos aspectos, de diseño, acabado y funcionalidad. Entre los miembros del jurado se encuentran destacados personajes expertos en la materia del automovilismo, como Germán Mejía Pinto, Jorge Córtez, Mauricio Gonzales, Calixto Nicholls y dos profesionales de la Escuela Nacional de Ingenieros, David Sierra y Mauricio Toro. Ellos mediante una observación profunda con su respectivo puntaje a cada uno de los expositores, fueron quienes otorgaron el premio de ganadores al equipo Fórmula Sena Nariño. Éste título más que un logró que ofrece beneficios educativos y laborales para quienes trabajaron en éste proyecto, es un impulso para que generaciones futuras le apuesten a sus ideas y sueños. “Nariño se ha caracterizado por ser un departamento netamente agrícola o agropecuario, pero poca trascendencia se le ha dado a la parte tecnológica o la parte de industria, ellos están demostrando que sí se puede desarrollar industria, tecnología e innovación en la región. Hay talento humano muy capacitado que lo está formando el SENA y que puede brindar esa otra opción de desarrollo al departamento.” Afirmó el Ingeniero Javier Chamorro.

                                                     Los artífices

El grupo de trabajo está conformado por cinco instructores profesionales quienes dirigen y coordinar a los 15 aprendices de mecatrónica. En el área de automatización se encuentra el instructor Iván Vinuesa, dedicado al diseño mecánico, cálculos y dibujos, como también al manejo de máquinas y de software. En la parte electrónica, se encuentra Orlando David Orbes, su trabajo se fundamenta en el manejo de sistemas de información, control y diseño electrónico. Por otra parte se encuentra el instructor de mecatrónica Javier Chamorro, encargado de manejo de software de control y automatización, de la organización y planeación de proyectos. En el campo de trabajo con materiales y diseño de prototipos, está al frente el instructor Gerardo Andrés Gamboa. En la parte de soldadura y manejo de máquinas herramientas está Ángel Felipe Freyre.

Para que su resultado fuera todo un éxito, no podía faltar el aporte y el toque femenino al proyecto. No es común que en el grupo de 15 aprendices estén vinculadas tres mujeres, que con su desempeño hace que se conviertan en parte fundamental              del equipo.

Una de ellas es Elizabeth Cristina Ordoñez, de 21 años de edad, quien desde temprana edad se inclinaba por este tipo de carreras, ella considera “no solamente los hombres pueden estudiar este tipo de carreras, sino que también la mujer puede hacerlo y es una oportunidad grande de trabajo”. De igual forma Ana Milena Rosero, encargada de diseño y manejo de software, desde niña tuvo vocación por la mecánica y la electrónica, “no me he dejado llevar por comentarios, que ésta es una carrera sólo de hombres, sino que las mujeres también estamos en la capacidad de salir adelante en estas áreas”. Y Diana Ortiz, de 18 años proveniente de la ciudad de Ipiales encargada de diseño mecánico y manejo de máquinas herramientas, que extiende una invitación al género femenino “los tiempos han cambiado y al igual que los hombres somos capaces de llevar a cabo cualquier clase de trabajo”.

Ellas conjuntamente con sus compañeros e instructores son un reflejo claro de que el emprendimiento por conquistar metas se consigue teniendo un ideal claro y trabajando constantemente con perseverancia para hacer realidad sus sueños