Fotos por: Manuel Noguera.

Expoartesanías, catalogada como la feria artesanal más importante del país, organizada por Artesanías de Colombia y Corferias, propicia espacios de encuentro entre el sector artesanal, industrial y comercial de América Latina. Los artesanos postulan a nombre propio sus iniciativas para exponer y vender sus productos. La última feria se llevó a cabo del 6 al 19 de diciembre de 2017 y contó con la participación de artesanos nariñenses de las técnicas: tejido en palma de iraca, Barniz de Pasto mopa mopa, repujado en cuero, filigrana, tejido en guanga, talla y torneado en madera, enchapado en tamo, bordado y cestería.

Expoartesanías es un escenario que hace visible la diversidad del territorio y es una invitación a conocer la región a través de las técnicas artesanales. Además, es la
mejor vitrina para que los artesanos vendan sus productos y para que reciban el reconocimiento nacional e internacional. Es por esto que el departamento le apuesta a la participación de artesanos y comerciantes cada año para garantizar la representación y difusión del Nariño Artesanal, procurando fortalecer a quienes se dedican cuidadosamente en su labor y elaboran piezas tradicionalmente con la mayor calidad. Por más de tres décadas la empresa Ecotema ha participado en distintas ferias con chales, ruanas,bufandas, telas para cortinas, paños para muebles y bordados con apliques a mano en gobelinos, bolsos, chalecos, capas y productos de lencería para el hogar. El maestro Édgar Napoleón Zambrano recuerda haber faltado a este tipo de eventos si acaso un par de veces: “El apoyo del departamento ha sido importante, pues cualquier ayuda es bienvenida. Un artesano para ir gasta unos seis millones de pesos aproximadamente porque tiene que pagar estadía y alimentación, el stand y el transporte de uno y de la mercancía. Esto hace que la feria sea costosa, pero asistimos porque compensa todo el esfuerzo con remuneraciones económicas y se hacen muy buenos contactos con los que se sigue trabajando todo el año”.

Mario Fernando Delgado, quien trabaja con sus familiares el tejido en palma de iraca en el municipio de Sandoná y comercializa para el país y otras naciones, participa en Expoartesanías porque fomenta la creatividad y la generación de nuevos productos sin perder la esencia cultural de la tradición: “Uno va a un evento a otra parte y le va dando ideas. Sirve para ver qué cambios tiene el mercado, entonces uno se va adaptando a las cosas. Siempre hay que estar cambiando porque uno hace algo y, como es un oficio tradicional, todos tienen lo mismo, entonces hay que innovar porque si no, no vendes”.

Si la artesanía es el producto de la repetición habilidosa, la labor de los artesanos en Nariño es eso y mucho más, pues está producido no sólo por la costumbre sino por un intenso amor y por un bagaje cultural que dispara el proceso, ayudados en la habilidad, fantasía, amor o deseo por la obra bien hecha, y en tiempos sin medida y sin urgencia. “Las artesanías de Nariño son bastante apetecidas y por eso es que nosotros acudimos al departamento para que nos apoye porque nosotros lo hacemos quedar bien. Podemos decir que somos embajadores de nuestra cultura y nuestro arte. El público busca las artesanías nariñenses porque están muy bien elaboradas”, dice el artesano Edgar Napoleón Zambrano sobre su experiencia. El maestro Luis Antonio Jaramillo participa a nivel nacional en distintas ferias con la técnica del repujado en cuero. En Expoartesanías ha participado 10 años consecutivos y manifiesta que ha tenido una acogida muy grande porque su trabajo es de muy buena calidad y se esmera en cada detalle: “Cuando estamos reunidos con los artesanos en la feria les digo que lo que pasa es que nosotros no podemos seguir pensando que somos como a veces dicen ‘los pobrecitos artesanos’. Tenemos que decir: mi trabajo vale y debe ser reconocido porque viene desde abajo y ha crecido del mismo modo como algunos hacen un posgrado”. Los artesanos nariñenses han logrado generar productos que tienen la ventaja de ser comprendidos por niños y adultos, eruditos y curiosos, nacionales y extranjeros, pues emplea elementos expresivos de la vida común. Es por esto que el artesano conserva el candor y la creatividad de la infancia.