Hace 12 años cuando el pastuso Oscar de Julián Insuasty viajó a España en busca de mejores posibilidades de trabajo, jamás se imaginó que se estrellaría con la anhelada fama que hoy lo convierte en el ganador absoluto de la XI Semana de Cine de la Comunidad de Madrid que le representaron 8.000 euros.

“Mi intención era quedarme tres meses haciendo la escultura con las cenizas de incineración de Jacobo Rodríguez (un bebe bogotano que murió a los cuatro días
de nacido)”, dice este inmigrante colombiano, a quien la suerte le comenzó a sonreír sólo ocho días después de haber aterrizado en el aeropuerto de Barajas, cuando
consigue su primer trabajo consistente en elaborar un molde de un trofeo por el que le pagaron una buena cantidad de pesetas.

Un mes después, le ofrecieron trabajo por horas como lavador de platos en el restaurante Catering La Reina , el que le dio cierta estabilidad laboral y es entonces
cuando decide quedarse en la capital española para continuar la carrera de protésico o mecánico dental. “Creí que en dos años y al terminar mis estudios podría volver a Colombia, pero pasaron cinco años sin poder salir de este país porque no tenía los papeles de residencia”, afirma.

Tres meses después conoció a Carlos Llanos, un empresario vinculado al mundo del cine y cuando, en esa época, aún funcionaban los estudios Moro, quien lo conectó con el escultor de la famosa película “La historia interminable”, Colin Arthur; fue en su fábrica “Dream Factory” donde comenzó a hacer efectos especiales para la serie de televisión “Médico de familia”.

Al cabo de dos años cuando se vinculó con el grupo escultórico “Los Leones del Escorial” con el que debutó como fundidor de bronce.

No obstante los primeros logros en tierras extrañas, no oculta los obstáculos que los colombianos deben sortear para alcanzar sus sueños; “son muchas las penurias y dificultades que debemos pasar los inmigrantes, por ejemplo, cuando estaba haciendo ‘Los Leones del Escorial’ tenía que trabajar limpiando catorce oficinas de abogados, me daban tres horas para terminar la jornada, empezaba a las cuatro de la madrugada y finalizaba a las siete, antes que llegaran los empleados y cumpliendo este contrato me llegó el proyecto de la campaña publicitaria del Ministerio de Economía Español anunciando el cambio de moneda. Se trataba de modelar unos muñequitos de plastilina, los García, que representaban a la típica familia española”.

A estos muñecos los recuerda de manera especial Oscar de Julián porque le permitieron mejorar sus ingresos, medio millón de pesetas por una semana. “En total se rodaron doce spots de televisión y durante un año entero anunciaron la llegada del euro”. Esta campaña fue tan exitosa que recibió en Bruselas el primer premio del Parlamento Europeo, como la más original de todos los países donde se produjo el cambio de moneda.

                              Bustos del Rey de España y de Raúl

En el año 2002 fue llamado por el Museo de Cera de Madrid para elaborar los bustos del futbolista del Real Madrid, Raúl González y del rey de España, don Juan Carlos de Borbón.

Pero su paso por el museo fue fugaz porque recibió una oferta de trabajo de los realizadores de las películas “Utopía” y “Buen viaje excelencia”, ambas producidas
por Lolafilms; “recuerdo de esta última película mi primer y único trabajo que no he podido realizar, me di cuenta de lo difícil que es ser escultor de atrezzo o de cine,
porque algunas veces los creativos del Departamento de Arte hacen pedidos imposibles de realizar; por ejemplo, en esta ocasión me pidieron que hiciera una mosca de seis milímetros, que aparte de ser absolutamente hiperrealista debía mover las alas y las patas, pero después de intentarlo durante una semana tuve que renunciar”, recuerda acerca de esta experiencia.

Sin embargo, la misma productora le encargó que hiciera una réplica en bronce de la mano de Santa Teresa de Jesús, porque las religiosas del convento donde permanece la imagen no quisieron prestarla, ni tampoco alquilarla.