Fotos por: Manuel Noguera.

En la entrada del taller del maestro Luis Antonio Jaramillo se encuentra un banco que está anclado al piso mediante una piedra. El maestro Jaramillo despliega sobre el banco el cuero tala, un cuero curtido muy fino de color natural, y hace una demostración de su oficio. Toma el martillo y un clavo al que ha limado en la punta para que tome la forma que él requiere, y empieza a repujar. Los golpes son precisos y secos, y debajo de estos surge el margen del decorado de un individual. El maestro alza la cabeza y dice que esto ya nadie lo hace, que todo es a mano y que no quiere que se pierda la técnica; le preocupa que a los jóvenes ya no les interese aprender técnicas artesanales, pero que esto no lo disuade de querer formar una escuela para enseñar el oficio que practica desde hace casi 40 años.

En los años 80 la técnica del repujado en cuero era muy popular en Pasto. En el barrio Lorenzo de Aldana había muchos talleres reconocidos por su calidad. En uno de estos, en el del maestro Gerardo Moncayo, Luis Jaramillo aprendió a repujar en cuero joyeros, baúles, individuales, portavasos, espejos, mesas de té, entre otros objetos. Desde ese entonces su trabajo se ha destacado por recurrir a motivos tradicionales como flores y ramajes que se encuentran en la flora nariñense. Esto lo ha llevado a ser reconocido a nivel nacional, como lo demuestra la Medalla a la Maestría Artesanal que recibió en el 2013 y la Medalla a Maestro de Maestros
del 2015.

El maestro Luis Jaramillo es el último artesano nariñense que trabaja la técnica del repujado en cuero.

El maestro Jaramillo continúa con la explicación de su técnica y señala un tarro de lata en el que guarda los distintos clavos y puntillas que sirven como puntos y que ha limado él mismo. Dice que hay de tres clases: “El punto de plano es el que le da la forma al dibujo, el cual, previamente, mediante una plantilla hemos pasado al cuero con papel negro. El punto de fondo es aquel que da el relieve y el punto de labores es el que sirve para la decoración. Después de completar el repujado se pega el cuero sobre la madera y se lo pinta con anilinas y purpurinas. Finalmente, se le da brillo”. Cuando el maestro Jaramillo termina su explicación insiste en que espera que se recupere esta técnica, que se mantenga la tradición.