La estrategia para el ‘Fortalecimiento de la cadena de valor del café de alta calidad del departamento de Nariño’ benefició 24 municipios, mejorando los ingresos de 7.734 familias cafeteras.

Gracias al trabajo en equipo, nace el proyecto ‘Fortalecimiento de la cadena de valor del café de alta calidad del departamento de Nariño’, con el cual, campesinos y campesinas nariñenses lograron acceder a una cadena de producción que favorece a familias cafeteras, asociaciones, organizaciones religiosas y sociales, empresas locales y extranjeras, y ONG.

Alrededor del concepto de ‘calidad’ se reunieron los pequeños productores de café para captar y agregar valor a su producto, entendiendo que si su café cumplía los estándares de calidad, para las empresas nacionales y extranjeras sería más fácil comprar y vender, con las garantías de sostenibilidad en el ámbito comercial y ambiental. El proyecto permitió a la Gobernación de Nariño, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, enfocarse en programas comerciales en torno al café, la creación de la página web www.narinocafe.com, la construcción de imagen corporativa para las asociaciones, telemercado, eventos de divulgación del café, construcción de laboratorios especializados para la cata de café, concursos a la mejor taza y principalmente el fortalecimiento de las alianzas comerciales con los actores regionales y externos.

Los laboratorios, así como las capacitaciones que se brinda a los caficultores, permiten identificar las fallas de calidad para poder implementar estrategias de eficiencia en la producción y transformación de cafés especiales de alta calidad, acorde a los requerimientos del mercado internacional.

Michael Sheridan, Director de Compra y Valor Compartido de la empresa tostadora de café Intelligentsia Coffee, de Chicago, Illinois, mencionó al respecto que cuando visitó a Nariño hace algunos años, se encontró inicialmente en las comunidades una visión individualista para solucionar sus necesidades, por ejemplo, proponían construir un Centro de Beneficio para cada familia cafetera, sin pensar en el gasto monetario y el impacto ambiental en las fuentes hídricas que ello conllevaría.

El proyecto facilitó que estas familias pudieran comprender las múltiples ventajas que ofrece el trabajo en equipo, pensando siempre en el bienestar colectivo.

En el marco del proyecto se implementaron dos centrales de beneficio comunitario que generan lo siguiente: primero, un sitio de encuentro donde los caficultores pueden procesar su café con los más altos estándares de calidad exigidos; segundo, a nivel comercial los caficultores están accediendo a mercados internacionales con calidad y volumen, como por ejemplo, la empresa Intelligentsia Coffee; tercero, en términos ambientales, con las centrales de beneficio se redujo a cero el vertimiento de aguas residuales en las fincas de los beneficiarios del proyecto; cuarto, se mejoraron los ingresos porque el café de calidad tiene mejor precio en el mercado, y finalmente, se aportó a una comunidad en la que la solidaridad es el principal valor.

Como resultado de este proceso surgieron las organizaciones comunitarias Asprocaes, Agrounidos y Agrocafé en los municipios de La Florida, Buesaco y El Tambo, respectivamente. Estas organizaciones están conformadas por ‘Grupos de Economía Solidaria’, que son básicamente pequeñas comunidades organizadas y alineadas con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Nariño y la Pastoral Social de la Diócesis de Pasto.

La Gobernación de Nariño recibió el apoyo del Sistema General de Regalías y contribuyó significativamente a concluir la entrega de dos Centrales de Beneficio Comunitario, mientras que la ONG estadounidense Catholic Relief Service (CRS), que trabaja de la mano con la Pastoral Social, aportó capital privado.