Rojo el sombrero de ala ancha. Ojos encendidos de azul. Pulsera roja. Reloj rojo. Anillo de plata con una piedra de color rojo. Pantalón blanco. Blusa roja con letras brillantes que le contrastan. Zapatillas de tacón alto, zapatillas rojas. De sus orejas cuelgan aretes rojos. Labios evidentemente pintados de rojo.

Su nombre, Lola Albán España, la profe Lola, escribe cuentos para niños, hace poesía, ama el teatro. La profe Lola está sentada de elegante manera sobre la silla de madera tapizada de tela roja; como rojas son las más visibles cosas que adornan su casa, que durante más de 16 años, se ha ido convirtiendo en un museo en homenaje al día de rojos, a la celebración del siete de enero que tiene lugar en el municipio  de Buesaco.

El Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, que actualmente se realiza del dos al seis de enero, marca en el calendario las fiestas de comienzo de año; sin embargo, cuando todo parece llegar al fin de la fiesta carnavalera. En Buesaco, municipio de vocación cafetera, ubicado a 30 minutos de Pasto, el festejo se extiende hasta el siete de enero en una celebración que ya cumplió 34 años de presencia en las calles del casco urbano de esta hospitalaria localidad.

“El día de Rojos” es el sello característico del siete de enero, fecha que los buesaqueños celebran con especial orgullo, pues han logrado establecer la marca de identidad que los diferencia de otros carnavales y que permite atraer al turismo local y regional hasta el agradable clima de su territorio.

Una banda de cucuruchos, hombres o mujeres disfrazados de monos, conocidos también como cusillos o matachines, que elaboran sus llamativos trajes con fique, telas de colores, bultos o costales multicolor son parte de este sello diferencial.

La profe Lola fue justamente una de las mujeres que se vistió de cucurucho aquel siete de enero, hace ya 34 años. Es ella la que cuenta que todo comenzó porque gracias a Robert Rojas Botina, el alcalde de ese momento y padre del actual Gobernador de Nariño, Jhon Rojas Cabrera, el municipio de Buesaco pudo disfrutar, como nunca, de la presencia de una orquesta de talla internacional como lo era la divertidísima “Onda Latina”, agrupación que fue invitada de honor a los carnavales de aquel entonces que se celebraban solamente el cinco y seis de enero.

“Robert Rojas fue un hombre de un civismo excepcional. Fue un gran alcalde, lo queríamos mucho. Era un alcalde con las botas puestas” recuerda la profe Lola quien no se detiene en halagos para señalar las cualidades humanistas del líder cívico.

Reunidos los amigos decidieron organizar su propia comparsa. Se reunieron los músicos, exalcaldes, amigos de siempre y algunos amigos nuevos, y fue ahí cuando acordaron que ellos se vestirían de ellas y ellas llevarían los trajes de los caballeros. La profe Lola se vistió de cucurucho y armados de guitarras, tamboras, güiros, cantos y pregones, salieron por todo el pueblo a revivir la fiesta.

El último traje que vistió la profe Lola en un desfile de rojos descansa ahora sobre una pared en medio de otras piezas que evocan la idea de un museo histórico de la región. “Yo amo a mi Buesaco” dice con emoción la profe que seguirá educando, danzando, rimando, escribiendo, exaltando la riqueza cultural de este rincón nariñense. Buesaco es rojo, como roja su tierra, como rojos sus atardeceres, como rojo el café de exportación, como rojo el corazón hospitalario que caracteriza a sus habitantes. Así que “si liberal es ser libre, romper paradigmas, atreverse a hacer las cosas de manera diferente, defender los derechos de las mujeres y vivir feliz, pues sí, me declaro liberal” concluye con determinación, carácter y una carcajada contagiosa esta mujer que junto a otros buesaqueños se permitió la oportunidad de marcar historia para trascender en la vida del Carnaval de Negros, de Blancos y de Rojos, el carnaval buesaqueño, donde, en su última versión del siete de enero de 2020, las comparsas rurales amplificaron como himnos, los cantos campesinos en reconocimiento al actual alcalde de Buesaco, Nilson López Díaz, a quien se le señala con orgullo como el mandatario que conoce las necesidades del pueblo, porque viene de la esencia misma del campo.