Somos un puñado de campesinos nariñenses que hemos creído en nuestras propias capacidades y en las oportunidades de vivir dignamente mediante la producción y comercialización diferenciada de nuestro cafés especiales, convencidos que el mundo entero sabe apreciar la calidad y está dispuesto a dar mejores precios  por ello.

De la mano de Catholic Relief Services (CRS), los Secretariados Diocesanos de Pastoral Social de Pasto e Ipiales, y la Fundación Carcafé, hemos desarrollado en
Nariño el Proyecto de Café Transfronterizo, una iniciativa de cinco años que se propuso cambiar la vida de 3.200 pequeños agricultores incrementando sus ingresos económicos del café a través de cuatro estrategias complementarias: la reducción de los gastos de producción mediante el uso de sistemas alternativos de fertilización agroecológica, el incremento de la productividad por hectárea cafetera, la implementación de tecnologías de beneficio húmedo y seco que han incrementado la trazabilidad y la consistencia en taza de nuestros cafés nariñenses y el desarrollo de nuevos modelos de negociación de nuestro producto, basados en relaciones directas de mercado, la promoción de procesos de comercialización asociativa y la generación de relaciones de confianza y de comercio justo con un puñado de empresas norteamericanas que creen en nosotros, valoran nuestro café y dispuestas a pagar sobreprecios por la calidad.

Esta iniciativa se implementa en Colombia, en los municipios de La Florida, El
Tambo, Chachagüí, Buesaco, Linares, Samaniego, la Unión y Taminango; y en el
Ecuador, en las provincias de Orellana y Sucumbíos.

Una iniciativa que avanza en la trasformación del sistema cafetero de Nariño, mejorando los ingresos y la calidad de vida de las familias campesinas.

                        En pro de mejorar la Producción

Mediante el acompañamiento directo a las familias cafeteras, el proyecto promueve prácticas agroforestales sostenibles y promueve la diversificación de las actividades agrícolas para mejorar el consumo de alimentos sanos, el acceso a nuevos mercados para otros productos de la finca y el incremento de los ingresos económicos familiares.

Como herramienta innovadora para brindar asistencia técnica especializada, se aplica el índice global de finca cafetera (IGFC) sobre la plataforma I form Builder, la cual permite realizar un seguimiento detallado finca a finca, identificar condiciones, necesidades y rutas de mejoramiento, especializando así la asistencia técnica.

El Proyecto avanza en la construcción y puesta en marcha de Centrales y Micro-centrales de Beneficio Comunitario (CBC), iniciativa innovadora en el territorio
nariñense que consiste en espacios físicos dotados de la más alta tecnología para
llevar a cabo procesos de despulpado, fermentación, lavado y secado del café.

Estos sistemas garantizan calidad, trazabilidad y un mínimo impacto ambiental
del procesamiento del café.

Las CBC son, además, plataformas de doble vía que sirven para promover prácticas agroindustriales sostenibles, investigación aplicada y procesos de generación/ expansión de capacidades locales. A través de la oferta de servicios a su base de socios (pequeños productores) y la gestión de mercados de forma directa (productores tostadores) la CBC promueve modelos tecnológicos innovadores apalancados en innovaciones organizacionales con enfoque de mercado.

          Creación y Promoción de Empresas Asociativas Rurales

Basados en un diagnóstico de las capacidades organizacionales existentes y a la luz de un innovador Modelo de Desarrollo Organizacional, el Proyecto apoya a las organizaciones campesinas en su proceso de constituirse como Empresas Asociativas Rurales, dotadas de capacidades organizacionales, técnicas, gerenciales, comerciales y logísticas que les permita participar de forma efectiva en la cadena de valor del café, generar relaciones justas y solidarias con los demás actores de la cadena y desarrollar dinámicas comerciales que se traduzcan en mejores ingresos y mayor calidad de vida.

Para la cosecha del 2014 y sumando los resultados alcanzados a través de la alianza CRS, Pastoral social de Ipiales, Pastoral Social de Pasto y la Fundación Suyusama, el proyecto ha facilitado la conformación de 12 Empresas Asociativas Rurales y 126 grupos asociativos en los que participan cerca de 9.000 personas, las cuales implementan la metodología de Grupos de Auto-Ahorro y Préstamo GAAP a través de la cual se fortalece la confianza social y las dinámicas de autogestión, y se interiorizan capacidades básica de empresa social rural, entre ellas las capacidades administrativas y financieras, técnicas, organizacionales y psico-sociales necesarias para la conformación de sistemas organizacionales con enfoque empresarial.

El proyecto incide en instituciones claves, en tomadores de decisiones de la industria cafetera y en potenciales donantes e inversionistas a través de la generación de conocimiento, la investigación tecnológica y en resultados basados en el trabajo de campo. Se enfoca en el desarrollo de prácticas productivas alternativas, sistemas de beneficio de cafés eficientes y ambientalmente sostenibles, y en modelos de negocio incluyentes y de largo plazo. Hasta el momento, el Proyecto ha realizado gestiones coordinadas con los gobiernos departamental y municipales, participa en la puesta en marcha de alianzas estratégicas con el sector privado, acompaña procesos de educación formal técnica y tecnológica adelanta iniciativas de investigación aplicada mediante convenios con universidades regionales e internacionales, ha generado diagnósticos actualizados de la Cadena del Café en Nariño en alianza con el Centro Internacional de Agricultura Tropical-CIAT (socio y aliado del proyecto). Así mismo participa en alianzas interinstitucionales con organizaciones y programas regionales de desarrollo sostenible.

Los impactos del proyecto se potencian a través de alianzas estratégicas con actores claves en la cadena. El Consejo Asesor (CA), instancia que articula varias empresas tostadoras líderes del mercado internacional, proporciona asesoría concreta al proyecto en temáticas técnicas y de mercado, promoviendo igualmente relaciones directas con las organizaciones cafeteras de la región.

Para la cosecha del 2014, las Empresas Asociativas Rurales de Caficultores de Nariño que participan en el proyecto exportaron más de 300 mil kilos de café de alta calidad con sobreprecios que oscilaron entre el 51% y el 106% por encima de los precios de la bolsa de New York, lo que significó un ingreso adicional significativo, confirmando así que el modelo de Cadena de Valor promovido por el proyecto, el cual consiste en la disminución de los costos de producción mediante procesos de                      fertilización agroecológica,

el incremento de la productividad mediante asistencia técnica especializada, la renovación de cafetales envejecidos con variedades alternativas, el incremento de la
densidad por hectárea (superando los 840 kilo de café pergamino seco-CPS por hectárea para lograr una productividad cercana a los 1.300 kilos/ha) y, finalmente el desarrollo de modelos de negocios incluyentes y relaciones comerciales directas con tostadores internacionales interesados en la calidad del café nariñense, las asociaciones de productores nariñenses lograron sobreprecios en casi el 30% del            café ofertado.

Con esto, creemos que ser caficultor tiene sentido y un buen porvenir, siempre y cuando se promuevan modelos innovadores de producción, beneficio, asociatividad y comercialización diferencial de nuestros productos, como el café, los cuales son
altamente apetecidos por los mercados internacionales y poco a poco, los campesinos nariñenses han comprendido el valor del “oro

Generando relaciones comerciales directas entre asociaciones campesinas y tostadores internacionales: