Foto: Miguel Ernesto López Mosquera.

En esta versión del carnaval, como desde sus inicios, la belleza y colorido de las elaboraciones artísticas participantes fueron protagonistas, y la ganadora en la categoría de carrozas no fue la excepción. Además de su enmudecedora perfección, el mensaje que llevaba implícito fue contundente.

El temor al fin del mundo ha sido una constante en la historia de la humanidad, motivado principalmente por interpretaciones de pasajes de la biblia en los que se plantea lo que podría ser la destrucción total y dolorosa de todo lo que hay en la tierra: “…Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con una espada larga y con escasez de alimento y con plaga mortífera y por las bestias salvajes de la tierra.” Revelación (Apocalipsis) 5:1-8:6 Sin embargo, ninguna de las fechas que han pronosticado en diferentes momentos de la historia como la del día del fin del mundo se ha cumplido, tal vez porque lo que hay en las escrituras no tiene un sentido literal, y el Apocalipsis podría estar sucediendo de una manera diferente, lentamente, sin darnos cuenta. Así lo interpreta el maestro José Vicente Revelo Salazar, quien junto al maestro Julio Andrés Jaramillo Gallardo conformaron el equipo creador de la carroza ganadora en el Desfile Magno del Carnaval de Negros y Blancos versión 2019, denominada precisamente así, Apocalipsis.

Revelo es zootecnista magíster en desarrollo Comunitario Sustentable de la Universidad Nacional de Costa Rica, y actualmente se desempeña como Director de la Asociación para el Desarrollo Campesino (ADC). Por su parte, Jaramillo es Ingeniero de Sistemas y propietario de una empresa familiar dedicada a la producción de souvenirs con la temática del Carnaval, promotor además de la cultura nariñense, con lo que cumple un importante propósito al ser generador de empleo.

Foto: Miguel Ernesto López Mosquera.

Esta es la primera vez que trabajan juntos, aunque anteriormente ambos han participado en varias ocasiones en el Carnaval. El interés propio y la convicción de Revelo se articulan a la tradición familiar de Jaramillo, hijo del maestro Julio César Jaramillo, quien desde 1985 ha hecho parte activa de esta fiesta logrando      importantes reconocimientos.

Revelo explica que la idea de tomar el tema del Apocalipsis para la carroza surgió de la inquietud por las diferentes problemáticas que vive el mundo tanto ambientales como sociales y que muestran una destrucción inminente. “Estamos viviendo el Apocalipsis y es urgente contribuir a la concientización al respecto para tratar de frenar y revertir los daños, y qué mejor manera de hacerlo que a través del arte y de la cultura alrededor de la cual la gente se congrega.” Afirma.

La espectacularidad de las carrozas y especialmente de la que se lleva el título de ganadora, obedece a una evolución en la que se han ido perfeccionando técnicas y reemplazando materiales por algunos más livianos, más fáciles de manipular. Los creadores de Apocalipsis por ejemplo, implementaron por primera vez en ella una técnica en el proceso creativo, un programa de computador que permite demarcar el modelado del icopor, lo que facilita y agiliza el proceso de tallado. “Este programa no es nuevo, se ha venido utilizando desde hace décadas a nivel mundial para crear escenarios, ambientación, pero solo hasta ahora es implementado en el Carnaval. Uní en esta carroza mis dos profesiones para lograr mejoras y optimizar el proceso, y obviamente valió la pena.”, explica Jaramillo con una sonrisa.

Maestros Vicente Revelo y Andrés Jaramillo .Foto: Miguel Ernesto López Mosquera.

Los jinetes del apocalipsis, dos rostros de mujer con expresiones opuestas y un gigantesco demonio, son los elementos relevantes en el diseño que provocó aplausos y ovaciones por parte de los espectadores a su paso por la senda. Detrás de los creadores hay un numeroso equipo de empleados, amigos y familiares, cada uno de los cuales participó en el proceso de construcción que se prolongó por alrededor de cuatro meses, trabajando día y noche para lograr el resultado que conoció el mundo.

Gracias a todos los artistas que participan en este evento, el Carnaval cada año crece en belleza y organización, confirmando el valor de este tipo de manifestaciones culturales. El Carnaval como una fiesta que une en celebración y rinde tributo al legado ancestral, ratifica la función del arte como el espíritu que transmite un mensaje de transformación, conciencia y tradición para el mundo.