La red de Mujeres Caficultoras del Norte de Nariño está conformada por aproximadamente 150 mujeres. 

En los meses de junio y julio se recogen los frutos del árbol de café.Los campesinos recorren los cafetales con la esperanza de que su trabajo sea bien remunerado.Entre ellos, las mujeres sobresalen por ser excelentes cosechadoras; son rápidas, lo que quiere decir que recogen mucho más, y también más cuidadosas: seleccionan mejor el fruto del café y no estropean los árboles.

Al mismo tiempo, muchas de ellas se encargan de cuidar el hogar y de la parte comercial - administran el dinero recibido - . Se trata de mujeres trabajadoras, madres cabeza de hogar, que dedican todo su esfuerzo a la producción de café especial para que sus familias salgan adelante.

Con el objetivo de mejorar su ingreso en un medio tan competitivo, se conformó la Red de Mujeres Caficultoras del Norte de Nariño, que lanzó la marca especial tostado llamado ' Dulce Milagros'. ""Dulce' hace referencia a una de las principales características del café de Nariño y "Milagros"  se debe a que muchas caficultoras se llama así y también porque consideramos que el café en todo su ciclo, desde que es una semilla que se cuida, hasta que se sirve como taza de café, es eso, no hay otra palabra para describir la belleza de la naturaleza ", explica Guillermo Torres Daza, quien se encarga de manera voluntaria de toda la parte organizacional del proyecto.

Photo : Catholic Relief Services CRS

La Red de Mujeres Caficultoras ha recibido el apoyo de diferentes grupos. Profesores y alumnos de la Universidad de San Buenaventura, de Bogotá, están promoviendo el café en la ciudad y también colaboran para armar un plan de negocios. una agencia de publicidad ofreció su ayuda para el posicionamiento de la marca.

Un grupo de ingenieros de sistemas va a elaborar la página web. La facultad de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Nariño, que tiene un proyecto de desarrollo tecnológico relacionado con café, ha mostrado interés en apoyar este grupo de caficultoras nariñenses, al igual que la empresa Empopasto. Todo esto ha fortalecido el ánimo de las caficultoras, quienes también tienen la intención de crear estaciones de café donde lo puedan vender directamente como bebida.

El impacto social de la Red de Mujeres Caficultoras es una inspiración para otras mujeres, un paso adelante para alcanzar la equidad de género y para mejorar la calidad de vida de muchas familias encabezadas por mujeres.