Cuando la expresión artística “Canto a la Tierra” desfila por la Senda del Carnaval, es la explosión de alegría de cientos de zanqueros, danzantes y músicos la que contagia a miles de espectadores. Es el momento en que niños, jóvenes y adultos con trajes de colores vivos, le dan rienda suelta a la fuerza corporal y a la bondad del espíritu.

Observar el paso de los colectivos coreográficos durante la tarde y noche cada 3 de enero en San Juan de Pasto, para muchos puede ser un colorido espectáculo de hombres y mujeres; para otros significa una mágica composición en la que el ser humano muestra la grandeza de una raza.

Estas agrupaciones que con el paso de los años han perfeccionado sus propuestas con base en la ampliación del ensayo y el trabajo investigativo, para protagonizar un desfile, que cada año despierta más interés entre propios y extraños.

Detrás de cada grupo hay una serie de detalles y aspectos que valen la pena reconocerse, porque enriquecen su trabajo que en algunos casos se prolonga hasta
por todo el año.

Por su parte, el colectivo “Abriendo Caminos” presentó este año a consideración de la ciudadanía el proyecto denominado “Gigantes del Sur – Camina hacia delante”, el cual tiene una mayor connotación cuando se advierte que entre los 80 integrantes que representaron la propuesta figuran jóvenes discapacitados, algunos jóvenes desplazados por la violencia y otros trabajadores.

Doce años después de haberse creado el grupo y tras consolidar su participación de manera permanente en el Carnaval de Negros y Blancos, son para su coordinador Jesús Daniel Latorre, un argumento bastante significativo para acumular experiencia y mostrar un trabajo eficaz.

Con el vestuario particular que muestra los colores que reflejan alegría, este año los jóvenes zanqueros quisieron representar a los gigantes que existieron en las provincias de Bolivia, Ecuador, Perú, Chile, Argentina y Colombia y que a través de ellos se desprenden historias fantásticas de esos pequeños hombres que medían entre 2 y 2 metros y medio y a los que se los comparaba con monstruos, pero se trataba de personas bondadosas.

Para los miembros del colectivo “Abriendo Caminos” cuando participan en el desfile solo piensan en una sola palabra: alegría. Según su coordinador “muchos de nosotros sentimos ese furor hacia el Carnaval y por sobre todo tenemos esa alegría para demostrarla sin tapujos a todos los pastusos y turistas”.

Los ensayos los comienzan a mediados del año pero las prácticas las fortalecen en las épocas de vacaciones cuando los integrantes tienen más tiempo disponible. Insisten los jóvenes en que no obstante sus limitaciones físicas y sus dificultades sociales, ellos salen a bailar a las calles para reflejar su alegría y su amor a Pasto, con un gran sentido de pertenencia hacia el Carnaval.

Para Daniel Latorre, el Carnaval es una de las máximas expresiones artísticas del mundo, “debemos valorarlo y aprovecharlo al máximo, es un espacio que no todos lo tienen y lo pueden disfrutar”, agrega.

La Corporación Arte William´s Cultura y Carnaval con 13 años de trabajo en la modalidad de colectivo coreográfico, este año preparó el proyecto “Nariño Encuentro Cultural de Colombia”, con el se pretendió resaltar la cultura autóctona del departamento y la grandeza de esta tierra ubicada en el sur del país.

“En este tiempo de Carnaval, muchas regiones como Barranquilla, Río de Janeiro y otras muestran lo que da su tierra y el componente de su cultura, nosotros queremos resaltar a nuestra región y a nuestra Colombia”, expresa el coordinador de la agrupación William Fernando Andrade, quien además indica que el trabajo expuesto en el desfile del 2009 mostró un proyecto musical con expresiones de la Costa Atlántica como es la cumbia y en el traje de las integrantes se resaltan las flores que simbolizan a Colombia ante el mundo entero; a su vez del interior del país se mostró el baile del sotareño caucano y finalmente de Nariño se enfatizó en dos temas tradicionales como son La Guaneña y el Canto al Galeras.