El ácido cítrico es el conservante más utilizado en los alimentos que consumimos a diario, y normalmente es obtenido de frutos como el limón. Lograr elaborarlo a partir de los residuos de leche y papa significa disminuir la contaminación para los ríos y el aprovechamiento de materiales que pasan de ser basura a reciclables

Juan José Andrade Burbano y Marcela Bastidas, graduados del programa de Ingeniería de procesos son los talentos detrás de este proyecto que convirtió la cáscara de papa y el suero de leche, en unión con un hongo llamado Aspergillus Níger, en los componentes de un conservante para alimentos con producción más limpia.

Todo esto se logra mediante un proceso de fermentación con unas condiciones específicas que se logra en espacios adecuados para tal fin, por esta razón las pruebas se realizaron en un laboratorio especializado en del Colegio Mayor de Antioquia. “Tuvimos la fortuna y el placer de conocer a una docente de esta institución universitaria con una enorme disposición para orientarnos y ayudarnos, ella nos abrió la puertas, nos apoyó presentándonos al personal del laboratorio y a personas que podían aportarnos y colaborarnos durante este proceso”, explican los estudiantes. Adicionalmente, el Ph D. Jesús David Coral Medina y M. Sc. Víctor Manuel Osorio, estuvieron junto a ellos para asesorarlos ante cualquier inquietud o necesidad durante el desarrollo de la investigación.

Este estudio demuestra la importancia de introducir subproductos en las cadenas productivas con el fin de generar un valor agregado a partir de residuos que por lo general, son desaprovechados.

“Siempre quise marcar un impacto y dejar huella con aportes míos sobre el medio ambiente, y el conocimiento y el apoyo que he encontrado en la Universidad Mariana me han permitido convertir ese anhelo en realidad”, dice Juan José. Es una de las cosas en que coincide con Marcela, quien además piensa que su carrera es “de las más innovadoras en cuanto a ingeniería en el mercado, ya que cada día nos estamos industrializando más, y quiero aportar al crecimiento de la región”. El primer gran paso ya lo han dado, fue crear el proceso de manera exitosa. Ahora el siguiente es establecer los puntos de acopio de las materias primas, un espacio adecuado y con las características requeridas para almacenar el suero de leche y las cáscaras de papa en grandes cantidades, y así mismo reproducir el proceso a gran escala.

La cáscara de papa y el suero de leche, en unión con un hongo llamado Aspergillus Níger, crean un conservante para alimentos con producción más limpia

Se ha abierto una nueva oportunidad para dinamizar la economía, para reducir los desechos y la contaminación, para cuidar el medio ambiente, y ese ya es un logro definitivo para el crecimiento sostenible de Nariño en manos de jóvenes que       piensan verde.