Arcoíris en el Asfalto San Juan de Pasto 2017. Foto por: Isis Madroñero.

Los colores se parten y difuminan en polvo de tiza. Los haces se van plasmando con la palma de las manos al son de la alegría que palpita en los cuerpos. La música y la
fiesta colman el aire. Los arcoíris se extienden y serpentean para recrear las figuras y fantasías de niños, jóvenes y adultos que el 28 de diciembre salen a celebrar el Día de los Santos Inocentes.

El 28 de diciembre giraba en torno a las actividades y bromas llamadas ‘inocentadas’, tales consistían en la sátira de la ingenuidad y la risa como forma festiva de los habitantes del Valle de Atriz. Una de estas era el uso de agua para bañar al prójimo y causarle un buen susto.

Arcoíris en el Asfalto San Juan de Pasto 2017. Foto por: Isis Madroñero

¿Qué sucedió entonces con la risa y el festejo de los pastusos?, ¿acaso pasó de largo? Por el contrario, se ha logrado llegar a un estado de conciencia capaz de comprender que la diversión no tiene que ir de la mano con el derroche de agua; de ahí que, Arcoíris en el Asfalto es una de las manifestaciones más conscientes de cultura y
responsabilidad ecológica, según la cual, la risa y el brío juveniles e infantiles siguen reflejándose, quizás con más fuerza en la sangre nariñense. El asfalto toma forma de memoria, para fortalecer y potenciar el espíritu artístico y festivo de la población.

Javier Vallejo Díaz anota que: “Desde mediados de los 90, en las cercanías de la calle del Colorado, se implementó el proyecto cultural denominado Arcoíris en el Asfalto. Su creador, Yury René Rosero con la Fundación Cultural Vía Libre, propuso en ese entonces pintar la cuesta del Colorado con dibujos espontáneos trazados con tiza o carbón, elementos que desaparecen paulatinamente en pocas horas, por lo cual, tienen una connotación de arte efímero. Gradualmente esta actividad decembrina se ha ido extendiendo a varias calles y carreras del sector, aledañas al Colorado”.

Arcoíris en el Asfalto San Juan de Pasto 2017. Foto por: Isis Madroñero

Complace ver cómo la conciencia ambiental ha logrado incidir en los habitantes de la ciudad; de la misma manera, resulta increíble contemplar la dimensión imaginativa de los pastusos. Jóvenes, niños y familias enteras llevan y consiguen tiza, como también buscan un buen lugar para dibujar sus sueños y los mundos, los cuales, abarcan desde influencias masivas visuales hasta el legado de su tradición andina. Arcoíris en el Asfalto es la imagen de la inocencia y el recuerdo indeleble en la tradición pastusa.