Por: Álvaro Vásquez Osorio

De las más de 30.000 toneladas de desechos agrícolas que se producen mensualmente en Antioquia, alrededor de 6.000 corresponden a tallos de hortensia, un desperdicio que dejó de serlo para convertirse en materia prima sustituta de la madera en la fabricación de estibas

A través de detallados estudios, el Laboratorio de Productos Forestales "Héctor Anaya López" de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Colombia (sede Medellín), determinó que la fibra de los tallos de hortensia tiene características que superan en varios aspectos a las maderas coníferas. De esta investigación surge la idea de la empresa antioqueña Bioestibas, que como su nombre lo indica, se dedica a la fabricación de estibas usando materiales amigables con el medio ambiente, porque además de la fibra de tallos de hortensia, también ha iniciado el uso de desechos recuperados de ríos y océanos para elaborar estibas 100% de plástico reciclado.

Este proceso de aglomeración de desechos de la floricultura es único en el mundo, nace del ingenio nacional y el amor por la naturaleza

El uso de este tipo de materiales es una importante contribución al planeta para combatir la tala de árboles y para disminuir la contaminación que produce la combustión de más de 6.000 toneladas mensuales de tallos de hortensia, los cuales son quemados por alrededor de 1250 cultivadores en las cercanías de la ciudad, lo que genera cianuro de hidrógeno, componente letal del gas ciclón.

Sin talar un solo árbol y utilizando solo estos desechos de la floricultura altamente contaminantes, la empresa produce estibas que salvan de la tala a 27.900 árboles al año. Además, contribuyen a un aire más limpio al evitar la combustión de 16.740 toneladas de desechos, generan empleos y apoyan el esfuerzo de 114 mujeres cabeza de familia, que reciben un certificado de adecuada disposición final.

Este es un producto más económico, liviano y resistente al fuego, la humedad y las plagas, fortalecen la economía local, y alargan la vida útil de ocho rellenos sanitarios al dejar de recibir esas toneladas de desechos.

La fibra de los tallos de hortensia tiene características que superan en varios aspectos a las maderas coníferas

Este proceso de aglomeración de desechos de la floricultura es único en el mundo, nace del ingenio nacional y el amor por la naturaleza de colombianos que quieren trabajar, generar empleo, y ofrecer buenos productos a sus clientes sin dañar el medio ambiente.

Al mes se cultivan alrededor de 6000 toneladas de hortensias, cuyos tallos se desechan