Por: Germán Chamorro De La Rosa, alcalde de Pasto

El Barniz de Pasto consiste en la decoración de objetos elaborados de madera con láminas delgadas coloreadas y recortadas que se obtienen al procesar una resina vegetal, que producen las pepas o cogollos del arbusto del Mopa-Mopa (Elaeagia pastoensis mora), que se ubica en el Piedemonte Andino-Amazónico del Departamento del Putumayo.

Las pepas y hojas del Mopa-Mopa se han utilizado en el actual Suroccidente colombiano desde la época Prehispánica, así se elaboraron cuentas de collares, aromatizó templos y palacios al quemarse en ritos sagrados, función de adhesivo, sellante o protector de objetos de madera, al igual que en la orfebrería, facilitó la decoración de piezas en positivo y negativo, entre otros múltiples usos.

El proceso mágico que realizaron los artesanos de Pasto durante la época de la Colonia para transformar cogollos y maderas, llamó la atención de religiosos, cronistas, viajeros y científicos. Esto lo confirman numerosos relatos que destacan los conocimientos, técnicas y calidad de los objetos. Dicha práctica se mantuvo vigente durante la Independencia y llegó hasta la República, para que actualmente, mujeres y hombres herederos de estas tradiciones, sigan recolectando el Mopa-Mopa, continúen dando forma a la madera y plasmando con el decorado, la cosmovisión de los Andes y la Amazonía, para proyectarla hacia el futuro.

Las pepas y hojas del Mopa- Mopa se han utilizado en el actual Suroccidente colombiano desde la época Prehispánica

Por estas razones y por ser una técnica artesanal única en el mundo, se vinculó el Barniz de Pasto mopa-mopa en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial del Departamento de Nariño, mediante Resolución Número 252 emitida el 19 de septiembre de 2014 por la Gobernación de Nariño. Posteriormente, el Consejo Nacional Patrimonio descubrió la inclusión de los conocimientos y técnicas tradicionales asociados con el Barniz de Pasto Mopa Mopa Putumayo y Nariño, en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, mediante Resolución Número 633 del 21 de marzo de 2019, expedida por el Ministerio de Cultura de la República de Colombia.

Gracias a las investigaciones que lideraron el Ministerio de Cultura y la Fundación Mundo Espiral con el apoyo de la Gobernación de Nariño y la Alcaldía de Pasto entre los años 2014 y 2019, fue posible reconocer los principales riegos que afronta la manifestación: 1. Transmisión limitada del conocimiento y número reducido de portadores, existen 10 recolectores de mopa mopa, 9 artesanos de la madera, 5 maestras y 31 maestros decoradores, quienes en su gran mayoría no tienen aprendices; 2. Escases de la materia prima y difícil acceso a los lugares de recolección y obtención; 3. Talleres en condiciones precarias; 4. Escasa valoración, apropiación social y difusión de la totalidad de la cadena productiva y 5. Comercialización inadecuada.Todo lo anterior incrementado al día de hoy por la pandemia ocasionada por la Covid-19.

Frente a estos problemas, el Plan Especial de Salvaguardia PES que se construyó participativamente con los portadores e instituciones, bajo el liderazgo del Ministerio de Cultura y la Fundación Mundo Espiral, propone cinco líneas de acción: 1. Investigación para la sostenibilidad; 2. Dignificación del oficio y transmisión del conocimiento; 3. Organización y participación; 4. Valoración, apropiación social y difusión; 5. Emprendimiento cultural y comercialización.Así podemos argumentar que con base en un análisis integral que tuvo en cuenta lo natural, cultural, social, político, económico y tecnológico, la UNESCO en París terminó por unanimidad el 15 de diciembre de 2020 el ingreso del Barniz de Pasto mopa-mopa en la Lista de Salvaguardia Urgente del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad,

El Barniz de Pasto mopa-mopa es Patrimonio Cultural Inmaterial del Departamento de Nariño, mediante Resolución Número 252 emitida el 19 de septiembre de 2014 por la Gobernación de Nariño
El proceso mágico que realizaron los artesanos de Pasto durante la época de la colonia llamó la atención de cronistas, científicos y viajeros