Por: Javier Vallejo Díaz

En el barrio Las Cuadras, se halla la residencia, el taller y el museo, que en vida pertenecieron al maestro Alfonso Zambrano Payán. Aunque no nació en este sector, Tomás Alfonso María, nombres con los que fue bautizado el maestro Zambrano
Payán, fue allí donde funcionó su centro de operaciones donde produjo su obra artística que legó al mundo. Muy cerca, aledaño al Rio Blanco y contiguo al mercado de Los Dos Puentes, el 26 de diciembre de 1915, Juanita Payán, dio a luz a quien
durante 76 años fue y es considerado el Maestro de Maestros.

La infancia de Alfonso Zambrano, transcurrió en estrecha umbilicalidad con el arte, de una parte con Juanita, su madre,quien en su cotidianidad elaboraba pan, pero no del pan común, éste tenía impresa la huella del arte, porque cada uno configuraba una graciosa muñeca comestible, eran “guaguas de pan”- que satisfacían el apetito de la sociedad pastusa de los años 20, 30 y 40. Antes del ingresar al horno de leña, el amasijo conocido como “pan de suelo”, se estilizaba adoptando la figura de muñecas macizas, aquí, Tomás Alfonso María se estrenó como modelador de labios, ojos, manos y/o cejas para lo cual añadía sobrantes de masa. Una vez horneadas, Juanita las maquillaba tinturándolas con anilinas vegetales, esta técnica y otros acabados fueron asimilados por el pequeño maestro Zambrano Payán. En la Galería del Mercado Central existieron expendios de guaguas de pan de Juanita Payán, junto con colaciones, alfajores y panuchas- mecatos típicos de la época. De otra parte, el arte lo heredó de su padre Parménides, en quien encontró el complemento en el manejo de herramientas utilizadas para la incisión y punzado sobre cueros, pues la talabartería fue el sustento de su familia.

El maestro Alfonso Zambrano y un grupo de amigos posa junto a una figura del motivo “la Esfinge“ - 1949. Sentado al pie del Maestro, el pintor Rafael Ruíz, al otro extremo, con corbata el artísta Manuel Estrada.

De sus tutor, don Rafael Eraso, a la edad de 15 años aprendió la talla de la madera. Su experiencia lo llevó a producir obras que cautivaron al mundo, como el Cristo crucificado de aproximadamente 5,80 metros de longitud que se halla en la Clínica de la Paz, de Bogotá; para la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Sandoná (Nariño), talló un Cristo de 5,75 metros, considerados los dos Cristos más grandes de Latinoamérica ubicados en recinto cerrado. Una iglesia Ortodoxa de Canadá exhibe una mampara rubricada por el maestro pastuso. La Urna que conserva los restos de San Pedro Claver y toda la decoración interna de la Capilla de la Casa de Ejercicios de San Ignacio de Pasto, excepto el Cristo, se constituyen en obras cumbres realizadas por el Maestro Zambrano. Para el templo de Cristo Rey de Pasto hizo 7 altorrelieves que completan la serie con imágenes de jesuitas que se encuentran en el ábside del retablo mayor. Su última obra escultórica fue el indio Quillacinga que exhibe piezas de oro precolombino, el cual permanece en el Museo del Oro del Banco de la              República de Pasto.

La Turumama y sus compinches, ganadora del primer puesto en 1975, última con la que el Maestro Alfonso Zambrano concursó en carnavales

                                                 Papá Carnaval

Con la carroza la “Esfinge”, en 1949 inició su participación en el Carnaval de Negros y Blancos, en esta propuesta es perceptible el empleo de papel con engrudo, la estructura en madera, esterillas de carrizo o bambú y telas. La condición de concursante en el Carnaval de Pasto se prolongó hasta 1975, con el motivo titulado “La Turumama y sus Compinches”, después de su retiro elaboró una carroza real para Karina Gómez Franco, quien representó a Nariño en el Concurso de Belleza Cartagena.

En 26 años de participación, el maestro Zambrano aportó al Carnaval la inclusión del movimiento mecánico, el empleo de materiales reutilizables, los aglutinantes yeso y cola animal y la temática regional que pervive hasta nuestros días. Además, en su taller se formó la escuela informal del carnaval que trascendió con los trabajos de Manuel Estrada, Rafael Ruiz, Ignacio Gómez, Juan Estrella Nieto, Ignacio Chicaiza, Henry Pantoja, Álvaro y Hernando Zambrano, entre tantos que registra la historia. Ganó 18 primeros puestos en la modalidad de Carrozas, algunas carrozas reales, una diseñada para Miss Universo, la caldense Luz Marina Zuluaga, quien fue invitada al carnaval en 1959, junto con Merceditas Vaquero y María Eugenia Santacruz.

A 19 días de cumplir 76 años de vida, el 7 de diciembre de 1991, falleció en Pasto el Maestro Tomás Alfonso María Zambrano Payán; su obra, su legado, su nombre y todo el aporte cultural pervivirán en esta comarca que fue su emblema y a la que le tributó todos los honores. Con la publicación de su perfil, Voces de Nariño, se vincula a la celebración del primer centenario del natalicio e invita a los sectores culturales y sociales a participar en los diferentes eventos conmemorativos.