Constantemente se resalta la importancia del hábito del ahorro y del uso inteligente del dinero, y qué mejor lugar que el colegio donde los niños y jóvenes están adquiriendo conocimientos, para que ellos, acompañados de sus maestros, aprendan de la disciplina y la constancia que requiere “guardar para tener”.

"Lo que más me gusta es ver cómo, haciendo algo muy simple, que es esencialmente ahorrar tres mil pesos cada quince días, podemos aprender muchos valores: el valor de la responsabilidad, el valor de la disciplina, el valor de ahorrar. Es algo muy importante porque cuando seamos grandes debemos tener nuestras bases económicas y no estar gastando dinero en cosas que tal vez no son fundamentales o útiles. Entonces sí es muy importante ahorrar”. Este testimonio de Samuel Mejía Cárdenas, alumno de grado noveno, es la mejor prueba de la pertinencia de los Grupos de Ahorro Escolar (GAE) creados dentro del plan de innovación pedagógica.

Los GAE, junto con el voluntariado, campamento y misión, tienen el objetivo de brindar a los alumnos javerianos una formación para el emprendimiento y la labor social. Haciendo un pequeño aporte que equivale a menos de 300 pesos por día, los estudiantes han comprobado lo mucho que pueden hacer con esa pequeña suma en beneficio propio y el de las comunidades de su región.

Para Manuel Andrés Rosero, alumno del San Francisco Javier, “El ahorro es la forma que tenemos para asegurar un futuro, para tener un apoyo económico al cual recurrir más adelante para cumplir un gusto, una necesidad, un imprevisto propio o de alguien más. Es tener la certeza de que contamos con un fondo para seguir adelante y superar dificultades más fácilmente en cualquier situación”.

La propuesta se enmarca en los objetivos de la formación para el emprendimiento, inspirada y adaptada de los Grupos Auto gestionados de Ahorro y Crédito (GAAC) de organizaciones campesinas que acompaña Suyusama. Programar los aportes y llevar las cuentas, así como realizar cotizaciones y compra de materiales, incentiva la práctica de operaciones matemáticas y financieras, favorece la autonomía para la toma de decisiones y la planificación, promueve valores de trabajo en equipo, respeto a las normas, puntualidad, transparencia, y solidaridad, en un ambiente de disciplina y cultura organizacional.

Para Ana Sofía Rivas, “en los GAE se fomenta el trabajo en equipo porque hay un presidente, un portador de llaves, un tesorero y así entonces pues también nos vamos colaborando, vamos fomentando aún más el trabajo en equipo y también aprendemos a hacer responsables sobre el manejo de la plata”.

Los Grupos de Ahorro Escolar forman a los alumnos en emprendimiento, finanzas y labor social

Hoy el Colegio cuenta con 62 GAE, cada uno con un Comité Administrativo, conformado por el presidente, un registrador, 2 contadores y el portador de la caja. En la jornada de conformación de los grupos, se determina el monto del aporte (que no puede superar los 3.000 pesos cada dos semanas), y qué porcentaje de lo recolectado será destinado al ahorro personal y al Fondo Social. En un segundo encuentro, se hace la entrega de los materiales que se utilizan en el proyecto, como carpeta con los formatos de recolección de datos de los integrantes del grupo, actualización del balance del Fondo Social y de los aportes de acciones de cada uno. Una la caja en la que se guardan los formatos, el dinero del ahorro de los estudiantes y del Fondo Social, calculadora, libreta de apuntes,sello y espumilla de tinta, lapiceros, etc. El destino del dinero ahorrado, varía de acuerdo al grado. En cuarto y quinto se entrega a los padres de familia al final del año escolar, de sexto a once, el dinero es destinado para actividades y proyectos de la generación, especialmente del último año. Lo que sea destinado al componente social, es invertido para la cofinanciación de proyectos de comunidades campesinas, asesoradas por la Fundación Suyusama, y en las que los estudiantes realizan actividades de voluntariado y campamentos misión, pero en caso de ser necesario, también se puede emplear para atender calamidades o emergencias de sus miembros.

Gracias al dinero reunido por los Grupos de Ahorro Escolar que es destinado al fondo social, hoy son muchas las actividades estudiantiles y obras sociales que han beneficiado y benefician a comunidades rurales de Pasto y Nariño. De allí han financiado actividades de esparcimiento y las chaquetas de grado 11 que antes pagaban los padres. Por otra parte, han invertido en adecuación de galpones para gallinas, útiles escolares, mallas para las huertas, proyectos de piscicultura, reparaciones locativas, y pupitres para escuelitas en diferentes veredas nariñenses, acciones que son la prueba palpable de que la comunidad javeriana ahorra en dinero, pero no en esfuerzos para hacer una región mejor.